Rosario: "tormenta" de protestas

Hay piquetes en reclamo de asistencia social. Los vecinos piden chapas para cubrir los techos de las viviendas arrasadas.
Las cicatrices de la tormenta de anoche –que provocó cinco muertos y medio centenar de heridos– quedaron a flor de piel con la luz del día, sobre todo en las zonas más humildes de Rosario, donde después del mediodía comenzaron a aparecer los reclamos sociales.

En medio de una ciudad devastada, los piquetes comenzaron a multiplicarse. A primera hora de la tarde estaban cortadas media docena de calles. Las protestas de vecinos se hicieron sentir con más intensidad en bulevar Oroño y las vías; Felipe Moré y Uruguay; Córdoba y avenida de Circunvalación; Baigorria y avenida de Circunvalación; 27 de Febrero y Presidente Perón, frente al distrito Oeste.

En estos puntos sensibles de la ciudad, donde vive la gente con menos recursos, los vecinos reclamaban a la Municipalidad y al gobierno provincial asistencia social para enfrentar las consecuencias de la tormenta. El principal pedido era el de chapas de zinc para poder cubrir los techos de las viviendas precarias.

Durante la mañana, el intendente de Rosario, Miguel Lifschtiz anticipó que "va a llevar unos días" para que la ciudad vuelva a la normalidad. Y pidió calma a la población ante los reclamos y las demandas de manera urgente.

Más del 70 por ciento de la ciudad todavía continuaba durante la tarde sin electricidad y había serios problemas en el suministro de agua, sobre todo en la zona oeste de Rosario.

En las localidades cercanas a Rosario el panorama era desolador. En Pérez el granizo y el viento destrozó el ciento por ciento de las huertas y los establecimientos que se dedican al cultivo de flores.

En Villa Gobernador Gálvez, el intendente José Murabito pidió a la gente que acceda a evacuarse, porque los pronósticos meteorológicos son muy desalentadores y si vuelve a llover la situación empeoraría aún más.

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