Rosario: Los comedores truchos que cerró la provincia ya son 55

Desde enero pasado el gobierno provincial ya detectó y dio de baja a 55 copas de leche y comedores truchos sólo en Rosario.
En algunos casos los centros lisa y llanamente no existían y fueron los propios vecinos quienes lo atestiguaron; en otros se alimentaba a muchos menos beneficiarios que los declarados. El monto total asignado a esos subsidios o mercadería llegaba a 300 mil pesos por mes, lo que equivalía a unas 7.500 raciones diarias. Con esos fondos recuperados, entre julio y agosto pasados el Ministerio de Desarrollo Social decidió habilitar otros 28 nuevos centros y dio intervención a la Justicia.

Según admitió el ministro del área, Pablo Farías, el relevamiento para confirmar si todas las organizaciones que recibían fondos o insumos del Estado para alimentar a la gente cumplían o no con su cometido empezó el año pasado, pero sólo desde enero último ya fueron detectados 55 centros fuera de toda regla.

Para alejar suspicacias o denuncias falsas sobre supuestos incumplimientos, Desarrollo Social solicitó que la auditoría fuera realizada por la Sindicatura General de la provincia, cuyos inspectores fueron al menos dos veces, con intervalos prudenciales de tiempo, a cada institución.

El titular de Desarrollo y Coordinación de Municipios y Comunas del ministerio, Julián Galdeano, afirmó que durante esas visitas se toparon con distintas realidades: comedores y copas de leche en buena ley, junto a otros que directamente no existían o no tenían ni por asomo los beneficiarios que acusaban.

"Eran los propios vecinos de esos lugares los que decían «acá nunca hubo nada» o «hace rato que la copa de leche ya no se da más»", graficó. Además, llamaba la atención el aumento de demanda de raciones en comedores que funcionaban bien, ubicados en zonas donde supuestamente había otros activos.

Entre irregulares e inexistentes, en Rosario sumaron 55 centros, la gran mayoría de ellos en los distritos sur y oeste. En cifras, esos servicios truchos representaban una erogación total de 300 mil pesos mensuales, lo que equivalía a 7.500 raciones diarias.

Donde se comprobó esa situación, se dio de baja al beneficio. Y claro que no todos aceptaron mansamente el corte de recursos, recordó Galdeano. No faltaron incluso los punteros de organizaciones sociales que movilizaron gente en protestas para desmentir sus propias maniobras.

Así y todo, y con la intervención de la Justicia correccional, la clausura y la investigación se mantuvo, lo que se sumó a otra causa por la aparición de leche en polvo para comedores en supermercados.

Mil raciones. Uno de los comedores que quedó en pie es el de la parroquia Nuestra Señora de Itatí (Las Flores), que brinda 330 copas de leche y 600 raciones de comida familiar diarias. La demanda no les deja de crecer, aunque los aportes del Estado se demoren. Según afirmó ayer su responsable, Soledad Arminchiardi, la provincia aún les debe toda la mercadería de octubre.

Paradójicamente, en el comedor hay temor de que, tras el cierre de los centros truchos, se les atribuyan denuncias que jamás hicieron, lo que ya les valió amenazas. "Acá nadie juzga a nadie, pero es cierto que con la panza de la gente no se juega y que cada uno se debe hacer cargo de lo que le toca. Las autoridades también", afirmó Arminchiardi.

27 de octubre de 2009 (La Capital)

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