Rosario fue un caos en el primer día de paro de los municipales

La postal fue la misma de siempre: vendedores ambulantes copando las peatonales, el tránsito convertido en un caos en cada esquina, bocinazos, malhumor y oficinas desiertas. Así arrancó ayer el primer día del paro municipal que promete seguir hoy con la misma fuerza.
El lanzamiento de la medida contó con el respaldo de autoridades sindicales a nivel nacional, encendidos discursos que fustigaron al intendente Miguel Lifschitz y al secretario de Gobierno, Horacio Ghirardi, y un reclamo inflexible de un 10 por ciento de aumento salarial. Pese a la movilización de municipales de toda la provincia, la plaza 25 de Mayo ayer no estuvo colmada.

La huelga comenzó con la concentración de los empleados en diferentes edificios públicos. Así, las columnas partieron desde diversos puntos para confluir en el Monumento y de allí a la plaza 25 de Mayo.

La llegada de los colectivos desde diversos puntos de la provincia, junto a la movilización a pie de los empleados, saturó las calles y acentuó un martes caótico donde circular en auto fue un karma. A eso se agregó la tradicional postal de las peatonales repletas de vendedores ambulantes de toda naturaleza. Y obviamente, no faltó el puesto de queso y salame casero.

A la hora de los discursos, los blancos preferidos de las críticas fueron el intendente rosarino y su secretario de Gobierno. Al jefe comunal le facturaron haber considerado que los sindicalistas "viven en un frasco" . Los oradores le fueron pegando en hilera. Primero fue el representante de los jubilados, Roberto Roussy, quien consideró que "son los funcionarios los enfrascados en otra realidad". Luego le siguió el titular de los municipales de Santa Fe, Carlos Goitía, quien saludó "al oligarca mayor, el intendente de Rosario" e indicó que "quienes están en un frasco son ellos (por los funcionarios), porque los secretarios gastan los fondos en comprar cosméticos".

Macri y Fidel. El más duro fue el titular de la Federación Santafesina de Trabajadores Municipales (Festram), Claudio Leoni. El gremialista rindió un homenaje a dirigentes socialistas como Juan B. Justo, Alicia Moreau de Justo y Alfredo Palacios, "que hicieron las leyes que luego el general Perón ejecutó" y trascartón le pegó a Lifschitz: "Está ensuciando la memoria de esos mártires". De inmediato, consideró que si "Lifschitz es socialista, Mauricio Macri es Fidel Castro".

Incluso varios manifestantes fueron a la concentración con frascos. Según estimaciones del titular del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, Néstor Ferrazza, se congregaron seis mil trabajadores, mientras que fuentes del municipio estimaron que fueron mil.

La movida partió desde diversas dependencias, muchos con pancartas de distritos municipales, Areas de Servicios Urbanos, la ex Aduana y Tránsito. "Asómense, vean que no estamos en un frasco y que reventamos la plaza", desafiaban muchos con la mirada hacia los despachos oficiales.

Los palos de Leoni fueron también para los intendentes de signo peronista, a quienes les advirtió que si no otorgan el aumento, "se pusieron la camiseta equivocada". En tanto, a los jefes comunales del Frente Progresista los instó a que "sigan el ejemplo del gobernador Hermes Binner y den el 10 por ciento de aumento salarial".

El momento distendido llegó cuando el secretario adjunto del sindicato municipal local, Antonio Ratner, enfrentó los micrófonos. "Lifschitz y Ghirardi parecen Batman y Robin", ironizó Ratner y les entró duro a ambos funcionarios. "Dicen que no tienen plata, pero aumentaron la tasa y la coparticipación. ¿Qué hacen con el dinero?", se preguntó por enésima vez el sindicalista y cuestionó la actitud de amenazar con descontar los días de paro y luego "ser tan cagones que lo frenaron".

Cerró el acto Ferrazza, quien amenazó con "parar toda la provincia si se producen despidos o se avasallan los derechos", y anunció que como referente regional de la CGT "se dará la lucha en la calle". Los párrafos finales de Ferrazza fueron para denunciar el empleo en negro dentro de la Municipalidad con las pasantías, mientras la provincia promueve el trabajo decente. "El viernes está el plenario de la Festram, el lunes los delegados del sindicato y si no llega el 10 por ciento de suba, vamos a instalar carpas permanentes frente a la Intendencia", desafió.

El paro de la Festram tiene el aval de la Confederación de Trabajadores Municipales, que resolvió parar entre las 10 y las 13 de ayer a nivel nacional, además de cortes de rutas, como el que se produjo en el puente Rosario-Victoria.

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