Los rosarinos sienten la crisis pero siguen consumiendo.

Pesimismo macro, pero estabilidad micro. Aunque para el 63 por ciento de los rosarinos las expectativas sobre la evolución económica del país son hoy peores que hace un año atrás, ese porcentaje no se replica de igual manera cuando se trata de evaluar la situación personal, ya que menos de la mitad de los interrogados —el 47 por ciento— se mostró desalentado sobre sus propias perspectivas de crecimiento.
Además, una buena porción de los ciudadanos se embarcaría en grandes gastos (inmuebles, autos o electrodomésticos) de contar con los recursos necesarios.

La térmica que mide el ánimo económico de los rosarinos va de la mano de la ola polar. Según un informe elaborado por la Fundación Libertad y la encuestadora Andrés Mautone y Asociados, el 63 por ciento de los interrogados piensa que la situación económica argentina está hoy más deteriorada que hace 12 meses.

Así aparece reflejado en el trabajo "Expectativas del consumidor, ciudad de Rosario", que tomó 400 casos de diferentes estratos etarios y sociales.

Peor que en 2008. La encuesta señala que, ante la pregunta de cuáles son sus perspectivas sobre el rumbo económico del país, la mayoría de los encuestados —un 62,9 por ciento— aseguró que es peor que hace un año atrás, un 30 por ciento consideró que todo sigue igual, y sólo el 3 por ciento sostuvo que la situación mejoró.

La percepción de deterioro de la situación nacional es más marcada entre los hombres cuyas edades oscilan entre los 41 y los 60 años pertenecientes a los sectores con mayores recursos de la sociedad.

En cambio, el sector que no ve variantes en la situación macro está constituido mayoritariamente por mujeres jóvenes de las capas sociales más desfavorecidas.

Pero a pesar de que más de 6 de 10 encuestados aseguraron que las cosas están peor ahora que hace 12 meses, ese porcentaje no se verificó con iguales proporciones cuando fueron interrogados sobre su situación individual.

Los primeros afectados. Ante esta pregunta, un 47 por ciento de los ciudadanos opinó que su situación personal es peor ahora que hace un año atrás, un 41 por ciento consideró que está igual y casi un 9 por ciento evaluó que está en mejores condiciones que durante 2008.

Entre los primeros se distinguen los hombres de entre 41 y 60 años de los sectores con menores recursos, lo cuál da alguna pista sobre cuáles son las porciones de la población que pagan en primer lugar los costos de las crisis.

"Aunque parezca paradójico, notamos que la brecha entre la visión pesimista y la considerada como estable entre la situación macroeconómica y la personal pasó del -32,8 por ciento a -5,7 por ciento", dice el trabajo.

En pocas palabras: aunque la mayoría considera que el país va cuesta abajo, esa percepción no se repite a la hora de evaluar las expectativas desde un punto de vista individual.

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