La Rosada abrió las puertas a intendentes del PJ local

En pleno enero en Buenos Aires reinan el sol y las ausencias. Nada funciona a ritmo normal. Sin embargo, ayer en la Casa Rosada, con asistencia casi perfecta, 32 (sobre un total de 50 ciudades que tiene la provincia de Santa Fe) intendentes santafesinos referenciados en el Frente para la Victoria se juntaron con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, para poner en marcha una estrategia común de supervivencia política entre la Nación y los municipios. Los jefes territoriales necesitan recursos para salir de la sucesión de crisis que vienen padeciendo: primero fue el campo, luego la crisis internacional y ahora la sequía.
El gobierno nacional necesita apuntalar toda la tracción posible desde llano para que la inversión en recursos del Tesoro nacional que destina a través de numerosos planes se luzca en el terreno y no se quede en el camino, ni se desvíe en itinerarios no deseados.

La implantación del proyecto kirchnerista en Santa Fe está cuestionada ahora sí por un gobernador de franco tono opositor, Hermes Binner, quien llegó a la Casa Gris en plan de amistad y complementación con la Casa Rosada, pero luego giró y reconfiguró su marco de alianzas políticas a partir de la rebelión agraria.

En lo fue un claro mensaje tendiente a bajar el recalentamiento interno a partir de los gestos de Carlos Reutemann insinuando una candidatura, Randazzo abrió la reunión exhortando a "construir un gran consenso entre todos los peronistas de la provincia" para que en un año clave, la suerte electoral acompañe el justicialismo en el próximo octubre. Quedó claro que, al menos por ahora, el gobierno nacional no propicia el veto de Agustín Rossi, como vinieron fogoneando sectores de la política peronista provincial.

Los intendentes, entre los que se destacó la presencia de Omar Perotti, de Rafaela, arrancaron desde sus distintas localidades para Buenos Aires convencidos que iban a una reunión con Néstor Kirchner, presidente del PJ, en la Quinta de Olivos. Pero, se sabe, la política es dinámica. Mientras varios de ellos ya estaban en viaje, el plan cambió: la reunión había pasado a la Casa Rosada, con Randazzo, y por supuesto, sin Néstor.

Con la ausencia confirmada de Carlos Reutemann —se encuentra en Estados Unidos—, Kirchner decidió cambiarle el perfil al encuentro. La idea original de la juntada en Olivos, que tenía una textura más política, con los actores electorales presentes: Reutemann y Agustín Rossi, quedó, por ahora, pospuesta. Con Lole ausente, Kirchner delegó en Randazzo el encuentro y reforzó su carácter institucional: lo trasladó a la Casa Rosada. Rossi tampoco se hizo ver.

La delegación santafesina llegó puntual a las seis de la tarde e ingresó por la explanada de la calle Rivadavia, con Ricardo Spinozzi a la cabeza. El senador provincial de Venado Tuerto, presidente del PJ provincial, salió al cabo de dos horas muy satisfecho de la reunión: "Fue una reunión importante, estuvimos con el ministro político de gobierno nacional, escuchó toda la problemática de la provincia y abrió futuras reuniones para que directamente solucionemos las necesidades de los municipios con Obras públicas y Agricultura, dos organismos clave para garantizar la gestión municipal", explicó a LaCapital.

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