El rompecopas.

Atenas, el equipo más ganador del básquetbol nacional terminó destrozando el trofeo logrado en Mar del Plata, ante Peñarol, de tanto festejar y mostrarlo en cada pueblo cordobés sobre la ruta 9, tras un singular regreso en ómnibus.
El Poximil utilizado antes del 6o playoff final por Santiago Bloise, director de marketing de la Asociación de Clubes, no dio resultados. La zarandeada Copa de la Liga Nacional, que tantas manos recorrió desde 1998, cuando Atenas se quedó con la primera, no soportó los desenfrenos de los festejos posteriores al triunfo cordobés sobre Peñarol (91 a 83), en el Polideportivo marplatense. Un éxito que definió la serie 4 a 2 y le otorgó la 9a corona.

Tanta emoción contenida estalló de repente y empezó a destrozar el histórico trofeo. Primero una manija se perdió durante los gritos y bailes en el vestuario, mientras Leo Gutiérrez, siempre líder de cualquier equipo, contaba sus sensaciones: "Entre todos los títulos [6], éste tiene un gusto especial porque soy cordobés. Fue una final durísima que estaba para cualquiera de los dos. La clave fue nuestra tranquilidad en el 3er cuarto".

Poco después, en el delirio de la cena en el hotel 10 de Septiembre, empezó a despegarse el taco de madera del pesado premio. A todo esto, el DT Rubén Magnano destacaba su felicidad. "Porque conseguimos lo que tanto queríamos, devolvimos a Atenas a los primeros lugares, los estadios estuvieron colmados, la gente tuvo un comportamiento ejemplar y los jugadores dieron más de lo que podían para lograr el título", dijo.

No menos feliz estaba Felipe Lábaque, otra vez presidente de Atenas desde hace un año. "Podía ganar cualquiera, pero, gracias a Dios, fue para nosotros. Estar cuatro años lejos del club y volver ganando otra Liga es para festejarlo." Entre sus manos, tapada con una campera impermeable negra, escondía la histórica pelota del último partido. "Burno la capturó y me la trajo", agregó el directivo, en referencia a su hijo, el base del equipo. Más tarde, cuando la caravana partió en ómnibus a Córdoba, cerca de las 4 de la madrugada, el título de "Rey de Copas" también aceptaba el de "Rompecopas".

La buena idea de pasear el orgullo cordobés por los pueblos y ciudades de la ruta 9, durante casi 15 horas de viaje, fue el mejor reconocimiento a tanta devoción en el interior de la provincia. Pero también terminó por partir al medio el codiciado trofeo.

No importó tanto... Sirvieron las camisetas verdes, las manos, las redes cortadas en el Polideportivo y cualquier abrigo para saludar y agradecer tanta pasión por el equipo de todo Córdoba. Fueron significativos, claro, los pasos por Marcos Juárez (donde nació Leo Gutiérrez), Villa María (Magnano) y Oncativo (Diego Osella), donde la marcha se hizo más lenta para festejar junto a las multitudes que se fueron reuniendo a la vera de la ruta.

"Es un título especial porque quiero priorizar a mi familia, y voy a irme del club para estar con ellos. Pero voy a volver; seguro que voy a volver", dijo Bruno."No pensé que podía aportar tanto a un equipo campeón. Esto me motiva; también, el hecho de que nos hayamos clasificado para torneos internacionales, pero no sé si voy a seguir; sólo sé que quiero festejar muchos días", señaló Osella.

Poco después de las 21 de ayer, los campeones descendieron del ómnibus, subieron a una autobomba y desde el arco de ingreso a Córdoba, en medio de una muchedumbre que no paró de cantar y saludar a sus ídolos, el vehículo transitó la avenida Sabatini hasta la sede del club, en Aguado y Galeotti. Una apoteósica y triunfal llegada que todos los canales de aire cordobeses y Show Sports transmitieron en directo. Lo que no se vio fue la copa, que quedó destrozada en un cajón. No aguantó tanta fiesta.

* Incidentes por el corte de redes y al llegar al hotel

Los hinchas de Peñarol intentaron invadir la cancha y arrojaron encendedores y botellas cuando los jugadores de Atenas intentaron cortar una de las redes para festejar el título. También astillaron el parabrisas del ómnibus, con un proyectil lanzado desde una moto, cuando anteanoche el vehículo regresaba del estadio al hotel. Los dirigentes cordobeses radicaron una denuncia policial por el daño.

Estadísticas y curiosidades

El más ganador de los entrenadores

Magnano encabeza el ranking de técnicos con más títulos (4). Hernández, Lamas y Garrone tienen 3.

Nunca hubo más de 10 puntos de ventaja

Por 1a vez en una final a 7 juegos, no hubo más de 10 puntos de ventaja: 69-61; 85-75; 76-74; 79-76 y 91-83 .

El MVP apareció en el último partido

Laws se consagró MVP de la final con el último juego: 21 puntos (5/7 dobles; 2/2 triples y 5/6 libres).

Todos los títulos del club cordobés

Tras 5 años sin festejos, Atenas sumó el 9o. Los anteriores: 1987, 88, 90, 92, 98, 99, 2002 y 2003.

Al frente, siempre Marcelo y Pichi

Milanesio y Campana son los que más títulos tienen (7); lo siguen Osella y Gutiérrez (6) y Lábaque (5).

Un campeón que ya sufre demasiado

Peñarol lleva 15 años sin ganar un título (1994) y desperdiciando dos finales, en 2007 y 2009.

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