A Romero le faltó dar el zarpazo final.

A Romero le faltó dar el zarpazo final.
El tucumano insinuó, pero quedó 3ro a dos golpes del norteamericano Phil Mickelson, defensor del título; Angel Cabrera concluyó 13°, a cinco
PACIFIC PALISADES, California.- Andrés Romero abandonó el Riviera Country Club con una doble sensación. Por un lado, con el fastidio de no haber aprovechado algunas oportunidades que le hubiesen permitido, al menos, forzar un desempate. Por el otro, con la satisfacción de haber recuperado su protagonismo en el PGA Tour.

Finalmente, el título del Northern Trust Open, que coqueteó con muchos candidatos a lo largo de la tarde, volvió para el campeón defensor, Phil Mickelson, que tras una última vuelta de 72 (+1) totalizó 269 golpes (-15). El tucumano debió conformarse con el tercer lugar, luego de una tarjeta de 70 (-1) y un score global de 271 (-13).

Más allá de que su expresión final denotó cierta frustración, Pigu tendrá desde pasado mañana una excelente chance de codearse una vez más con los mejores. Será en el Accenture Match Play, que se realizará en Arizona y que contará con el regreso al ruedo de Tiger Woods después de 10 meses. También allí actuará Angel Cabrera, que ayer, luego de una gran vuelta de 66 -la mejor del día- escaló hasta el 13° lugar.

Romero salió en el último grupo junto con Fred Couples y el zurdo de San Diego, que hasta el tercer recorrido llevaba una luz de cuatro golpes. Con el águila conseguido en el primer hoyo, Mickelson amenazaba con mantener el envión que le permitió brillar el sábado, cuando firmó 62 golpes (-9). Sin embargo, su juego empezó a palidecer y sufrió varias turbulencias, que se manifestaron con los sucesivos bogeys en los hoyos 2, 3, 7, 12 y 14. El progresivo retroceso del N°5 del mundo abrigó esperanzas para varios jugadores. Principalmente para Steve Stricker, que en uno de los grupos de adelante comenzó a provocar presión con un total de -15, luego de un birdie en el hoyo 12.

En tanto, Pigu insinuaba dar el zarpazo pero no concretaba. Se ilusionó con el acierto en el primer hoyo, aunque luego encadenó pares hasta el 11° capítulo. No mostraba suficiente pulso en los segundos tiros para dejarse ocasiones accesibles para birdie. Entonces, su juego se circunscribía a salvar el par.

El hoyo 12 marcó un quiebre importante. Romero desvió su salida a la izquierda, fuera de límites, y todo indicaba que allí mismo se despediría del título con un doble bogey. Pero su instinto de supervivencia lo impulsó a embocar un largo putt que le significó un valioso bogey. Para mejor, Mickelson y Couples fallaron putts para par medianamente sencillos y todo quedó igual. En ese tramo, Pigu observaba a Striker, parcial líder, a tres golpes de distancia, mientras que el sudafricano Rory Sabbatini y el surcoreano K. J. Choi ya reclamaban atención, envalentonados con su golf en alza.

A la hora de la verdad, Stricker cometió bogey en el 18 y vio desde el Club House cómo Mickelson le arrebataba la corona, después de dos arremetidas con birdie en el 16 y 17. Si bien Romero también acertó en el par 5 del 17, lamentó los putts desviados para birdie en el 15 y en el 18, que hubiesen puesto en aprietos al ganador. Aún con un dejo amargo, Pigu volvió a los primeros planos.

* Vicente Fernández tuvo un cierre opaco en Florida

Vicente Fernández no pudo detener su progresiva caída y terminó 40° en el ACE Group Classic (Champions Tour), en Florida, tras un giro de 77 golpes y un total de 221 (+5). El Chino, que había sido puntero tras los primeros 18 hoyos, se ubicó a 12 golpes del local Loren Roberts.

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