Romero entre ocho dirigentes del PJ que tienen ilusiones presidenciales

Romero entre ocho dirigentes del PJ que tienen ilusiones presidenciales
El ex gobernador Juan Carlos Romero fue incluido ayer en una nómina de ocho peronistas disidentes que buscan posicionarse para ser candidatos a la presidencia de la Nación en 2011. Romero está incluido en un grupo que el diario La Nación de Buenos Aires califica como "dirigentes con ilusiones presidenciales" y ubica al actual senador por Salta en la pretensión de "consolidar un grupo disidente que enfrente este modelo agotado" y lo define como “opositor militante”, categoría en la que también incluye a José Manuel de la Sota y Alberto Rodríguez Saá
El diario porteño alude a que en 2009 el peronismo piensa en el poskirchnerismo y señala que “la aparición de Reutemann aceleró la voracidad por la sucesión. La mayoría asegura que "el modelo kirchnerista termina en 2011".

La publicación menciona que el senador Carlos Reuteman fue el último en sumarse a una amplia lista de dirigentes con ilusiones presidenciales y señala que allí también están el diputado bonaerense Felipe Solá, el líder cordobés José Manuel de la Sota, el justicialista salteño Juan Carlos Romero y los gobernadores Alberto Rodríguez Saá (San Luis), José Luis Gioja (San Juan), Mario Das Neves (Chubut) y a Daniel Scioli, gobernador de Buenos Aires.

La mayoría asegura que "el modelo kirchnerista termina en 2011".

Eso sí: antes deben pasar las elecciones legislativas. Das Neves resumió una certeza que todos consideran clave, incluso desde el Gobierno: "Sin 2009 no hay 2011". Por eso, todos ya empiezan a desplegar sus estrategias para ganar la influencia política que definirá su futuro.

Lo sabe Reutemann, que debe potenciar sus chances de triunfar en las elecciones santafecinas para debilitar la fortaleza del socialismo, que lidera el gobernador Hermes Binner. Otros postulantes le reclaman que lo defina ahora. Un caso: Felipe Solá. El ex gobernador bonaerense cree que la jugada divide al peronismo disidente. Tiene también otra preocupación, que sus hombres consideran fundamental: lograr una estructura territorial bonaerense para enfrentar a los Kirchner.

"Si hacemos una buena elección en octubre, no nos para nadie hasta 2011", confesó Solá a sus hombres de confianza.

Desvelos

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, también piensa en las elecciones. Lo desvela mantener la imagen de su gobierno en medio de la fragmentación peronista. Está tan preocupado que varios de sus funcionarios evalúan fundar una corriente interna para sostenerlo.

Algo parecido quiere el gobernador sanjuanino, José Luis Gioja. "Todo obispo quiere ser papa", responde cuando le preguntan si le gustaría ser presidente. Por ahora decidió esperar. "Nuestro tiempo es después de octubre", insiste.

Más al Sur, Das Neves trabaja para que sus candidatos provinciales ganen en 2009 y terminen de posicionarlo.

Prepara además un cronograma de salidas a Córdoba, Neuquén y Santa Fe para reclutar voluntades.

Dice que en febrero presentará su "plataforma sobre salud" y empieza a refinar un discurso crítico, aunque le cuesta sacarse el mote de kirchnerista. "El Gobierno es torpe para manejarse. Tiene una forma de conducción cerrada que hay que terminar."

Casi lo mismo que repiten tres peronistas que ya son opositores militantes: Rodríguez Saá, Romero y De la Sota.

El líder puntano conduce un espacio que bautizó Otro País es Posible y piensa en recorrer el país, como en 2007, repitiendo que el Gobierno "es lamentable".

Romero también planifica viajar: pretende consolidar un grupo disidente que enfrente "este modelo agotado". De la Sota, desde marzo, irá provincia por provincia apoyando a todos los candidatos no kirchneristas del peronismo.

Los tres hablan de la unión del justicialismo disidente, pero también los tres quieren ser candidatos.

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