Romero ambiciona y obtiene recompensas.

Con su juego agresivo, el tucumano está a dos de la punta.
Andrés Romero dio una rápida vuelta de página a su frustrante actuación en el Honda Classic, en el que no superó el corte clasificatorio, y se metió de lleno en la pelea del CA Championship, que reúne a los mejores 50 jugadores del ranking mundial y a los más destacados de los circuitos de Europa, Sudáfrica, Asia y Australia, con lo que se alcanza un total de 80 golfistas.

Impulsado con un juego ambicioso, que le dio más recompensas que castigos, el tucumano firmó una primera vuelta de 67 (-5) y se ubicó a dos de un lote de punteros de las más diversas nacionalidades: Phil Mickelson (EE.UU.), Jeev Milkha Singh (India), Retief Goosen (Sudáfrica) y Prayad Marksaeng (Tailandia).

El Pigu tuvo buenas señales desde el primer hoyo, en el que logró un birdie, y agregó aciertos en el 5, 8, 12, 15 y 16. Su único error lo cometió en el par 5 del 10, en donde se fue al agua por la izquierda, al pretender aterrizar en el green con el segundo tiro.

Lo estimulante para Romero fue que, lejos de desbarrancarse por ese error, siguió apostando a una estrategia muy agresiva y finalizó de la mejor manera. Uno de los grandes golpes de su recorrido fue un chip para birdie conseguido en el par 3 del 15.

Algo similar alcanzó el zurdo Phil Mickelson, que justamente compartió el grupo con Romero: un chip que se metió derecho en el hoyo del 18 para birdie -el tercero consecutivo de su recorrido- le sirvió para subirse a la vanguardia junto con Singh, Goosen; luego se sumaría Marksaeng.

Pero el público no sólo vivó a Mickelson. El otro gran foco de atención fue Tiger Woods, que participa en su segundo torneo luego de la operación a la que se sometió en la rodilla izquierda. El N° 1 del mundo firmó 71 golpes (-1) y aparece rezagado en el 40° lugar. Obtuvo tres birdies y tropezó con dos bogeys, pero desperdició muchas chances para bajar el par. El punto débil desde su regreso sigue apareciendo en el green, falencia que se reflejó en los 28 putts durante la jornada. "Jugué bien, simplemente no emboqué los putts", se resignó Tiger, que se adjudicó este torneo en 1999, 2002, 2003, 2005, 2006 y 2007.

En tanto, el español Sergio García, que amenaza peligrosamente el cetro de Woods en el ranking mundial, no pudo despegar y sólo totalizó el par de la cancha (72) y está en la 54a posición.

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