Romanín y Ríos preocupados por la escalada de violencia

El Obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego coincidió con la Gobernadora en la preocupación por los hechos de violencia registrados en la provincia. Lamentaron las circunstancias del crimen del joven riograndense Fernando Uribe, entendiendo que «no existe un respeto mínimo por la vida».
En un encuentro mantenido ayer en esta ciudad, la gobernadora, Fabiana Río,s recibió al obispo de la Diócesis de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Juan Carlos Romanín, junto a quien analizó la problemática social de violencia que se registra en la provincia y que, en los últimos días, derivó en el crimen del joven riograndense Fernando Uribe, de 22 años de edad.

En este sentido, el Obispo consideró que «la violencia está establecida, y pareciera como que está marcando los vínculos normales que tenemos que tener y no debe ser así», entendiendo que «existe una connotación social que estamos viviendo con muchísima agresividad, donde no hay límites ni respeto mínimo por la vida misma».

En este sentido, Romanín aseguró que «la Iglesia está trabajando en materia de prevención educativa de toda la sociedad. A veces los adolescentes y los pobres son las víctimas de esto. Son agresiones que les vienen incluso por ideologías, por adicciones que les damos los adultos».

«La Iglesia ve esto con mucho dolor, y queremos tener una cercanía muy fuerte con cada una de las familias que sufren por esto, y después redoblar los esfuerzos sobre todo a nivel educativo para que hagamos prevención de todas esas cosas, porque la violencia está establecida, y pareciera como que está marcando los vínculos normales que tenemos que tener y no debe ser así», remarcó.

Asimismo, el Obispo hizo público su dolor por la muerte del joven Fernando Uribe, señalando que «lo pude ver con vida todavía cuando llegué a Tierra del Fuego; le pude dar la unción de los enfermos y me siento dolorido por su fallecimiento».

Angustia de Ríos

Por su parte, la gobernadora Ríos manifestó su «angustia y preocupación por una sociedad que resuelve con violencia prácticamente la totalidad de sus conflictos», considerando que cuando «esta violencia desencadena en la muerte de un joven que es apaleado en una calle de Río Grande con total impunidad, la angustia se transforma en una tremenda desazón de pensar qué sociedad estamos construyendo y en qué nos hacemos responsables todos».

«Estos son momentos en que uno puede analizarlo con algún grado de objetividad, pero al mismo tiempo no puede dejar de pensar en lo que deben estar sintiendo estos padres, y en lo que debe estar sintiendo una familia de saber que hay una vida que fue truncada porque sí, o porque a alguien se le ocurrió que debía resolver un problema a las trompadas», agregó.

Documento episcopal

El eje del encuentro entre Romanín y Ríos giró en torno a la presentación que el Obispo concretó del documento elaborado por el Episcopado Argentino de cara al Bicentenario denominado «En Justicia y Solidaridad».

Consultado al respecto, Romanín señaló que «en nombre del Episcopado he venido a entregar el documento que hemos sacado por el Bicentenario, y ya lo he hecho con los Intendentes de Río Grande y Ushuaia, y ahora con la Gobernadora», señalando que desde el Episcopado Argentino «hemos tomado la fecha del aniversario del Bicentenario para hacer como Iglesia un examen de conciencia nuestro; una mirada de la realidad nacional y, al mismo tiempo, se trata de una propuesta de líneas de acción porque nos parece que tenemos que seguir elaborando un proyecto de país totalmente actualizado y nuevo, y hay muchas realidades que ponemos como prioritarias».

«Lo primero, ante todo, es la defensa de la familia y de la vida, eso para nosotros es fundamental, al igual que la reconciliación, ya que en algunos sectores hay que sanar heridas de la memoria que solemos hacer de nuestra historia, hablamos de un Bicentenario y sobre todo hay cosas que en nuestros días no tenemos esa capacidad de diálogo que nos ayude a enfrentar la vida de una manera distinta», señaló.

El Obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego entendió que se debe «alentar a que todos pasemos de ser habitantes pasivos a ciudadanos activos como protagonistas de una sociedad, fortalecer las instituciones republicanas, las organizaciones de la sociedad, sobre todo siempre los Obispos hacemos hincapié en la independencia de los tres poderes políticos, mejorar el sistema político, la calidad de la democracia, afianzar la educación, este es un tema en el que nos detuvimos bastante tiempo, y sobre todo mirar hacia el Bicentenario en un desarrollo de la cultura de la laboriosidad o cultura del trabajo».

Por su parte, la gobernadora Ríos consideró que el documento del Episcopado «siempre aporta una mirada que ilumina la realidad, independientemente de las coincidencias o disensos que puede uno tener con el mismo, pero la mirada del Episcopado es la mirada de un sector de la sociedad que debe ser oído como todos los sectores».

«El Episcopado desarrolló un documento mirando los 200 años de la Revolución de Mayo y los procesos revolucionarios de América Latina, con una mirada en la cual coincidimos que es mirar hacia atrás, sobre todo mirar hacia delante que es lo que debemos hacer y qué errores no debemos cometer, por lo que desde esa perspectiva hay cosas para hacer, actitudes que cambiar y, sobre todo, una mirada histórica que nos tiene que permitir comprometernos en algún caso con conductas de quienes fueron nuestros héroes de la revolución, y en otro sentido, entender cuáles son las acciones que debemos emprender en este mundo diferente, en este mudo integrado hacia un mundo más humano», finalizó.

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