100% Román

100% Román
Riquelme fue exigido y respondió mejor de lo que los médicos y todos pensaban. No llegará en plenitud, pero tampoco quiere bajarse en este momento difícil y Coco cuenta con él. Por eso jugará contra Vélez.
"Riquelme está en un 30%", había informado el doctor Pablo Ortega Gallo el martes por la mañana. "Se encuentra en un 50%", declaró luego de la práctica vespertina de ese mismo día. Pero agregó un dato no menor a la hora de especular sobre la presencia del 10 contra Vélez: "A él se lo ve con muchas ganas de jugar". Esa frase del médico de Boca quedó ratificada en la práctica de ayer. Un enchufado Román fue exigido durante el entrenamiento, tanto en lo físico como en trabajos con pelota, y respondió satisfactoriamente. El consejo médico era no arriesgar ante Vélez, pero contra el enganche no hay opinión que valga. "Estos son los partidos en los que no se puede faltar", había avisado JR. Por eso, decidió jugar. ¿30%? ¿50%? ¿70%? No. 100% Román.

Cuando salió gateando de la cancha, en una de las últimas jugadas del primer tiempo contra Godoy Cruz, el 10 sabía que esa torcedura en su tobillo derecho lo sacaría del partido. El diagnóstico fue un esguince moderado o grado dos. Y se especuló con al menos dos semanas de inactividad (los menos optimistas hablaban de 21 días). Sin embargo, antes de perderse el partido del sábado pasado ante Estudiantes, Riquelme declaró: "Seguramente voy a volver con Vélez". Sorprendió su seguridad, que pareció más una expresión de deseo teniendo en cuenta el diagnóstico inicial.

Como este lunes, cuando Boca regresó a los entrenamientos, seguía con el tobillo bastante inflamado y no había rastros de una evolución de la lesión, los médicos se mostraron pesimistas. Pero Román nunca se bajó del partido. Puertas adentro, en la intimidad del vestuario, fue consultado por su evolución y dijo que iba a llegar en condiciones al domingo. "Pasa que yo quiero jugar siempre. Y más en este momento", contaba la semana pasada.

El martes empezó a desinflamarse la zona y se lo vio con otro humor. Incluso, en la práctica vespertina, le quedó una pelota cerca cuando se dirigía al vestuario y la pateó con fuerza hacia el arco donde estaba trabajando Abbondanzieri. "Y eso que todavía no está bien, je...", le dijo al Pato en alusión a su tobillo derecho. "No está en su plenitud, a lo sumo va a llegar al 70%, pero ¿cómo hacés para decirle que no a Román? El quiere estar sí o sí", comentó un allegado a Basile. Ante la precaución de los médicos y las ganas de Riquelme, el Coco está parado en el medio. No quiere perder a su as de espadas por más partidos, pero se inclina a favor de que arriesgue este domingo ya que es un partido clave para el entrenador y para Boca.

Ayer, hizo trotes, luego piques. Pateó al arco defendido por Javi García, se movió ante la mirada del Profe Dibos y del Coco y no sintió ninguna molestia. Si tenía el tobillo inflamado y decía que iba a jugar, mucho más ahora que notó una mejora. Por eso, Riquelme decidió jugar. ¿30%? ¿50%? ¿70%? No. 100% Román.

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