El rojo bonaerense juntó a Scioli y Aníbal Fernández

La asfixia financiera de la Provincia es cada vez mayor, como la de la Nación. Para colmo el gobernador tiene cerrados los mercados de crédito.
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se reunió este lunes en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, para avanzar en la búsqueda de soluciones frente a los problemas financieros que atraviesa la provincia.

Voceros oficiales indicaron que se trató de "un encuentro de trabajo" donde se abordaron los distintos temas de la relación entre la Nación y la Provincia, sin dar mayores precisiones.

La inscribieron como "complemento" de la reunión que Scioli mantuvo con la presidenta Cristina Fernández el pasado 27 de julio, en el marco de la ronda de diálogo que lleva adelante la Casa Rosada. Otras fuentes ratificaron que la situación del tesoro provincial y la marcha de las obras públicas fueron dos ejes centrales del encuentro.

Buenos Aires tiene un déficit fiscal de 5.000 millones de pesos anuales, según reconoció el propio gobernador tras las elecciones. A la vez, la caída de la actividad económica generó un declive de la recaudación, tanto a nivel provincial como municipal.

El encogimiento de las arcas públicas fue uno de los ejes que atravesó la reunión entre Scioli y los intendentes de 13 municipios del interior, que se realizó en la localidad de General Belgrano.

Scioli fue a la reunión con Fernández su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, los ministros de Gobierno, Eduardo Camaño, y de Economía, Alejandro Arlía, y el secretario general de la Gobernación, José Scioli.

Semanas atrás, Margarita Stolbizer, de la Coalición Cívica, se había transformado en una inesperada vocera de la preocupación de la situación financiera bonaerense tras reunirse con Scioli en el marco del diálogo político convocado por Cobos.

En ese sentido, Stolbizer dijo que "los aspectos que avizoramos como de mayor dificultad es todo lo que tiene que ver con la situación fiscal y financiera de provincia y reclamamos su sinceramiento".

La Provincia tiene cerrado el acceso a los mercados de capitales y la Nación, que fue siempre su prestamista de última instancia, también vio reducir su nivel de superávit primario.

Tras la derrota electoral, Scioli replanteó el rumbo político y comenzó a dar muestras de progresiva autonomía frente a conducción de Néstor Kirchner sin romper lanzas con la Casa Rosada. El problema es que la dependencia financiera con la Nación acota el margen de maniobra de la gobernación.

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