Roja directa para Ricón

Jornadas laborales rigurosas de lunes a sábado a cambio de una "ayuda económica" de 350 pesos (Ordenanza municipal). Presentismo por 50. No hay permiso para la enfermedad ni certificado médico que la justifique -una persona sometida a tratamiento oncológico fue despedida por eso-. Descuento de 5 pesos por un seguro fantasma. Razones educacionales igualmente desconocidas por este régimen de arbitrariedad. No hay obra social, cobertura médica ni jubilación
No hay vacaciones. No hay aguinaldo. Hay trabajo en negro. Recibos que son la prueba material de la ilegalidad.

Los tarjeteros no se animan a hablar. Tienen miedo. Es el arma que domina Manuel Ricón, a cargo de ese servicio que explota la Municipalidad que a su vez explota esa fuerza de trabajo. Un servicio que está en funcionamiento desde hace casi diez años.

Quien lo dirige, estuvo involucrado en su momento en el escándalo del tráfico de los carné de conducir que le costó la carrera a algún que otro funcionario público. Parece que no a él.

Ricón ejerce violencia laboral. Maltrato psicológico, actos de humillación, amenazas, persecución y asignaciones económicas selectivas e irregulares con las que "disciplina". Quita y coloca personal a su antojo y con idéntica arbitrariedad, premia y castiga.

La ley 13.168 (reformada por la nro.14.040) define a la violencia laboral como el accionar de los funcionarios públicos que valiéndose de su posición jerárquica o de circunstancias vinculadas con su función, incurran en conductas que atenten contra la dignidad, integridad física, sexual, psicológica y/o social del trabajador, manifestando un abuso de poder llevado a cabo mediante amenaza, intimidación, amedrentamiento, inequidad salarial, acoso, maltrato físico, psicológico y/o social.- Para Duclós, sin embargo, los tarjeteros no son trabajadores.

Pero al cabo de la historia del servicio supo reclutar de ese personal para la Comuna a quienes le fueron obedientes y le sirvieron, por ejemplo, a sus fines proselitistas. Los planes sociales están para eso. Para esta especie consolidada de gobernantes y gobiernos. Nada más que remitirse a la Nación. El uso clientelar de "Argentina Trabaja" fue denunciado por una imponente movilización de desocupados que acampó dos días al borde de Plaza de Mayo contra el uso discrecional que hacen los "caciques" pejotistas del conurbano.

Y apenas se alza una voz de lucha, reaccionan como lo hacen: amenazan y coaccionan. En este caso, con levantar el servicio. Así son. Los Kirchner, los Scioli y los Duclós esgrimen las mismas armas. Se prestan ayuda mutua. Se cuidan las espaldas. El Partido obrero habló de esa alianza. Hoy queda reconocida en el Concejo Deliberante –ambas fuerzas coligadas impusieron sus autoridades a una oposición que insiste en hacer del consenso un dogma-. No son diferentes. La derecha populista de De Narvaez buscaría la solución en términos tan capitalistas como aquellos.

Del otro lado, el pueblo. Con este lastre de desocupación y subocupación indigna. Y un lugar común que comparten todos los actores políticos en función de gobierno. El pacto de ayuda mutua del kirchnerismo y duclós legitima esta suerte de festejos onanistas del poder: la Cervantina y el Bicentenario encienden las luces del escenario. Pero también el resto de las fuerzas políticas oficiales echan raíces en esa concepción de una cultura sin trabajo.

Mientras se consolidan estas formas aberrantes de precarización laboral, como las del "Estacionamiento Mentido", el Estado Municipal paga a las instituciones por su participación en la Cervantina. Este año, nada más: 2.000 pesos para la cooperadora del Instituto Palmiro Bogliano (Dto.1777-09); 2.000 pesos para el Club Ciclista Azuleño (Dto. 1911-09); 30.000 pesos para la Asociación Española de Socorros mutuos (Dto.1926-09); 7000 pesos para pagar el avión de un conferencista europeo; 1000 pesos de aumento para la caja chica de Cultura (Dto.1908-09); anticipo de 1750 pesos a Gobierno por servicio de catering (Dto.1914-09); 7.500 pesos para publicidad y difusión en medios nacionales e internacionales (Dto.1962-09). Podríamos seguir. No vale la pena.

El Estado paga su propia Fiesta, saquea el ANSSES y el IPS; subsidia al capital en todas sus formas y ofrece a los especuladores un canje de deuda usurario. Cobra impuestos irrisorios a los terratenientes y capitalistas ganaderos y sojeros, pero está en rojo cuando se habla de salario, trabajo y condiciones laborales.

En la página web del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires se lee "si trabajás de manera irregular 0800-666-2187 podemos ayudarte". Y al mismo tiempo oferta al capital iguales o semejantes planes a los que utiliza para emplear mano de obra en negro. El Estado exige lo que no cumple y promueve lo que debería sancionar. Para el "Guines" del cinismo. Contra la precarización laboral, organización y lucha. Contra la violencia de Ricón, roja directa.

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