Roche, el dueño del Tamiflu

Por: Natasha Niebieskikwiat

Cuenta la leyenda que en 1894 en Basilea, por entonces una pequeña aldea suiza, Juan Hoffmann y el farmacéutico Max Tarub comenzaron a probar suerte con la elaboración doméstica de medicamentos. Pero las cosas cambiaron dos años más tarde, cuando Hoffmann, bendecido por la fortuna de su propia familia y la de su esposa, Adele La Roche, emprende la fabricación de fármacos con composición y calidad estandarizada para su comercialización. A ese laboratorio lo conocemos como Roche, en honor a Adele.

Roche es un coloso que hoy factura US$ 17.300 millones y cuenta con un plantel de 65.000 empleados. Basilea, su sede, se transformó en la ciudad que concentra la mayor cantidad de museos en proporción al tamaño. La familia, que aún retiene el control y las acciones, es el motor de Art Basel, la otra Venecia del arte contemporáneo.

En 1934, la Argentina fue la primera filial de Roche en América latina. Pero si hasta ahora conocíamos a Roche por el Redoxón, que en 2004 vendió a Bayer, o por el Valium, en estos días se ha vuelto famoso por el Tamiflu.

Roche obtuvo la autorización en 1999 y produce Tamiflu en plantas europeas y mexicanas. Su principio activo, el Oseltamivir, es considerado eficaz contra la gripe aviar de tipo H5N1 y ahora, contra la porcina. En los últimos años Roche aumentó la producción de Tamiflu a 400 millones de tratamientos anuales, y en 2006 otorgó 3 sublicencias a empresas chinas, indias y sudafricanas (Hetero, Shangai Pharmaceutical Group, HEC Group y Aspen Pharmaceutical). Claro que en el medio hubo una fuerte presión internacional que encabezó el gobierno de Filipinas y el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan.

En la Argentina hay 13 empresas con registro de la droga, y autorizadas para comercializar Oseltamivir, un principio activo que se importa. El mes pasado hubo una licitación del Ministerio de Salud para 50 millones de dosis, a $ 5 por unidad. Los ganadores fueron el laboratorio Richmond, de Marcelo Figueiras; Sinadiet, de Saul Breitman; LKM, de la familia Kampel, y Sidus, de la familia Argüelles.

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