Dos robots operarán en un hospital público del conurbano

En el país ya había uno; en la región, otros 4
Malvinas Argentinas, un partido del noroeste del conurbano bonaerense, con 350.000 habitantes, cuenta a partir de hoy con dos robots cirujanos Da Vinci, los primeros del ámbito de la salud pública argentina. Hasta hoy, sólo cinco de ellos operaban en América latina: dos en Brasil, dos en Venezuela y uno en la Argentina, en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

La puesta en funcionamiento de estos modernos sistemas quirúrgicos mínimamente invasivos, útiles para diversos tipos de cirugías (desde el cáncer de próstata hasta trasplantes renales), demandó una inversión de más de siete millones y medio de dólares, según informaron autoridades de la Secretaría de Salud de Malvinas Argentinas.

Sólo los robots costaron unos cinco millones de dólares, pero a ese monto hay que sumarle la construcción de un edificio de 2500 metros cuadrados, donde se harán las cirugías. Estas instalaciones forman parte del Hospital de Trauma y Emergencias Dr. Federico Abete, en el partido de Malvinas Argentinas, adonde está previsto que concurra hoy, a las 19, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para dar por inaugurados los sistemas quirúrgicos robóticos, en un acto del que participarán el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente local, Jesús Cariglino.

Al encuentro con Da Vinci

Emplazado junto a la ruta provincial N°197, a sólo 200 metros de la estación Pablo Nogués del Ferrocarril General Belgrano y a tres kilómetros de la ruta Panamericana, el centro de cirugía robótica del hospital Abete cuenta con cinco quirófanos, once camas de recuperación, cuatro habitaciones privadas y consultorios para los distintos especialistas que enviarán a sus pacientes al encuentro con los robots.

Cada Da Vinci, con su más de media tonelada de peso, consta de dos módulos: la consola, desde la que el cirujano dirige en tiempo real los movimientos del robot, mientras observa el campo operatorio a través de una pantalla, y el módulo que contiene los brazos robóticos, que son cuatro y que portan el instrumental quirúrgico y dos diminutas cámaras de video.

Aunque existe ya una lista de espera de pacientes que podrían caer en manos de Da Vinci, no se ha dado a conocer cuál es la fecha en la que se realizará la primera intervención robótica del nuevo centro.

En principio, serán pacientes del partido de Malvinas Argentinas los que se beneficiarán con la posibilidad de ser operados por el robot, cuyos principales ventajas derivan de la precisión de esta tecnología y de su característica esencial: permitir una cirugía mínimamente invasiva. Esto a su vez se traduce en menor necesidad de analgesia y de transfusiones de sangre, así como en períodos posoperatorios más cortos que con la cirugía convencional.

Sin embargo, las autoridades sanitarias locales no descartan que la firma de convenios a nivel provincial o nacional permita el acceso de pacientes de otras localidades, lo que de hecho ya ocurre en la actualidad con el hospital Abete. "Contamos, por ejemplo, con camas de terapia intensiva pediátrica, que no es algo que abunde, y hemos firmado convenios con otras provincias para que nos deriven sus pacientes", informaron.

Uno opera, el otro educa

En un municipio que maneja un presupuesto anual en salud de 180 millones de pesos, cabe preguntarse por qué comprar dos robots y no uno.

"Hoy no existe en el país la posibilidad de que los cirujanos se capaciten en el uso del Da Vinci; nuestros médicos fueron a capacitarse a Estados Unidos", dijo una fuente de la Secretaría de Salud de Malvinas Argentinas.

Ocho médicos y técnicos del hospital Abete debieron capacitarse en centros médicos de Florida, Estados Unidos. "La idea es que uno de nuestro robots esté permanentemente operando, mientras parte del tiempo del otro se destina a la capacitación del personal médico."

Comentá la nota