Robo en la Secretaría de DD.HH: Scioli habló de un acto mafioso

Robo en la Secretaría de DD.HH: Scioli habló de un acto mafioso
Un ataque con características aparentes de robo se registró en la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, cuando tres delincuentes ingresaron armados al despacho de Sara Derotier de Covacho -titular del área- y obligaron al personal a la apertura de la caja fuerte donde había 8 mil pesos y documentación vinculada con juicios contra responsables de la represión ilegal en el período 1976-1983.
El episodio fue el martes a la tarde, en la oficina ubicada frente a la Legislatura y a menos de dos cuadras de la comisaría primera de La Plata, en pleno centro de la ciudad. En principio, con las evidencias preliminares, los investigadores abordaron el caso como otra muestra de "inseguridad". No obstante, ayer -cuando trascendió la agresión- se incorporó la teoría de un mensaje de advertencia a la funcionaria.

Fue el propio Daniel Scioli el encargado de connotar el hecho: "Se trata de un comportamiento intimidatorio y mafioso".

Las declaraciones del gobernador bonaerense, en la localidad de Benavídez, en el Tigre, donde tiene su casa de descanso, fue minutos después de que hiciera una sorpresivo salvataje en el río Luján (ver.), aportaron nivel de sospecha política.

"No era el objetivo el robo material, la cuestión era llevarse la notebook (personal), la máquina fotográfica, la filmadora y los legajos", explicó Covacho.

La secretaria de Derechos Humanos fue sorprendida en una de las habitaciones de la antigua residencia -que alguna vez perteneció a la familia del actual embajador argentino en España, Carlos Bettini- por el ingreso de los delincuentes que exigieron la entrega de las llaves de la caja fuerte. Ninguno ocultó el rostro y demostraron "perfecto control de la situación".

Una vez que ataron a Covacho y sus colaboradores tomaron los ocho mil pesos y las carpetas que había en la dependencia oficial. También las máquinas electrónicas y los celulares de los empleados. Previamente, habían cortado los cables de todas las líneas telefónicas.

Sorprende, de acuerdo con afirmaciones desde la Gobernación bonaerense, la "audacia" del golpe porque a las 17 horas, en un lugar de la capital bonaerense altamente transitado como este y expuesto a vigilancia circunstancial por la actividad de legisladores, el riesgo se multiplica.

Las denuncias diarias por robos revelan que nada queda completamente a resguardo, ni siquiera las oficinas públicas.

Según explicaron a Clarín en la Secretaría de Derechos Humanos provincial, alguna de esa documentación está vinculada con la actuación de represores que se encuentran a las puertas de nuevos juicios sobre su participación en el terrorismo de estado durante la última dictadura militar.

Puntualmente se trataría de legajos con antecedentes de dos ex integrantes de las fuerzas de seguridad. No fue aclarado por el gobernador Scioli si sus dichos de ayer ("nada hará retroceder la búsqueda de la verdad") responden al acto solidario con una integrante de su gabinete o reúne certezas, en base a elementos probatorios, sobre el presunto atentado.

Hasta el momento, la investigación no halló una pista consistente. La causa está a cargo de la Fiscalía de Autores Ignorados de La Plata.

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