El robo en el Hogar de Ancianos oscila entre 70 y 100 mil pesos

El sábado a la madrugada robaron el dinero que el director del asilo retenía a los jubilados. Se llevaron también un registro donde se asentaba los movimientos contables de esa plata. Los principales sospechosos son unas cinco personas que trabajan en el lugar.
Más de 40 declaraciones testimoniales y un círculo de sospechosos que se estrecha en torno a 5 personas, son las aristas más relevantes de una investigación abierta el sábado a la mañana por el fiscal Oscar Reggi de la UFI Nro. 13 cuando la encargada de la administración del Hogar Granja Padre Varela denunció el robo del dinero de los ancianos que residen en el lugar. Según una primera estimación a la que tuvo acceso EL CIVISMO de una fuente vinculada a la causa, el monto sustraído oscila entre 70 y 100 mil pesos.

El hecho sucedió en la madrugada del sábado entre las 24 y las 4 cuando desconocidos ingresaron a la oficina de la Administración sin que ninguna de las tres personas que a esa hora se encontraban trabajando en el asilo escuchara o viera algo sospechoso. Y esto, ahora también es motivo de investigación.

Más llamativo aún fue el lugar por donde entraron. Se trata de una puerta que permaneció cerrada durante años y atravesada desde el interior por un mueble. Sólo los que conocen muy bien el lugar sabían que existía este acceso a la oficina del director.

Pero no fue lo único extraño que rodea el caso. El o los autores del ilícito sabían perfectamente lo que buscaban y dónde estaba el botín. El dinero que la institución retenía y administraba a unos 60 abuelos, lo guardaba en un cajón con candado. Para que no queden rastros, se llevaron también un libro contable donde quedaban asentados los movimientos financieros que hacían en el Hogar con los haberes jubilatorios.

Mientras rige un estricto secreto de sumario, horas después del hecho la Dirección de Prensa de la Municipalidad emitió un comunicado. "En el hecho fue forzado un mueble con candado y cerradura, que a su vez contenía una caja de seguridad con dinero de la jubilación de los abuelos que viven en la institución y el libro de registro del importe que le corresponde a cada uno. El director del establecimiento, Sr. Luis Gómes, señaló que el hecho tuvo una intencionalidad que trasciende el robo, ya que los malvivientes no se llevaron ningún otro objeto de valor de la oficina y resaltó el hecho de la desaparición del libro de registro del dinero de los abuelos. La intendenta municipal, Graciela Rosso, se hizo presente durante este mediodía en la institución ubicada en Ruta 7 Km. 78, al que también concurrió personal policial correspondiente al distrito", apuntó.

MALA RACHA

La inseguridad lo persigue últimamente al director Gómes. Hace unos días denunció haber sido víctima de un robo en su casa de General Rodríguez y ahora quedó expuesto a consecuencias, al menos, políticas por la sustracción de las jubilaciones debido a que tenía el poder de administrar los haberes de cada jubilado sin rendir demasiadas cuentas.

La ausencia de una caja fuerte empotrada en el lugar y, en su lugar, la existencia de una simple "caja de seguridad" dentro de un mueble es objeto también de análisis por parte de los pesquisas. Esta forma de manejar fondos ajenos, meses atrás fue motivo de una queja ante la intervención de PAMI local por parte de familiares de abuelos alojados en el asilo que cuestionaron al director por retener los haberes jubilatorios. Se desconoce la atribución que tenía el director Gómes para disponer de esos fondos.

La hipótesis más firme que manejan los pesquisas apunta principalmente al personal que se desempeña en el Hogar Granja al tiempo que no descartan la participación de un "entregador".

La situación se presenta incómoda para la Municipalidad. Para el gobierno comunal, el hecho genera un problema serio porque estaría prácticamente confirmado que el autor intelectual no sólo sabía el lugar específico donde se guardada la plata sino que estaba en conocimiento de que este fin de semana los ancianos acababan de cobrar sus haberes y que al desparecer el registro contable se estaría perdiendo el monto exacto que perdió cada jubilado.

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