Roberto Picco otra vez quedó al frente de la CGT de Mendoza

Recibió el apoyo de 29 gremios y de las 62 organizaciones. Ahora evalúan sancionar a quienes lo removieron.
De este modo, el liderazgo provisorio por parte metalúrgico Luis Márquez y del transportista Rodolfo Calcagni quedó sin efecto, luego de que el 26 de octubre último depusieran al número dos del partido peronista local y opositor crítico del gobernador Celso Jaque, que en ese entonces se encontraba en Buenos Aires. Picco dejó bien en claro a quién acusó de la maniobra que por unos días lo desplazó del liderazgo de la CGT local:

"Me dieron un golpe de estado desde el cuarto piso de Casa de Gobierno. Simularon una destitución a lo Chávez, haciéndolo totalmente mediático", aseguró hoy.

El resultado final del plenario que definió esta restitución no ocultó la profunda división en la central de trabajadores en Mendoza: de los 53 gremios, 29 ratificaron a Picco -que contó con el respaldo de las 62 organizaciones-, en tanto que 8 -entre ellos, la UOM y el gremio de camioneros -se habían pronunciado a favor de Márquez y Calcagni.

"Yo a Moyano lo apoyo, pero no necesito que él lo haga. A mi me apoyan los sindicatos", afirmó el restituido, quien en los últimos días pronunció las palabras más duras que se hayan conocido contra el gobernador Celso Jaque.

Pasada las 19.50 arrancó el plenario en el Sindicato de la Madera, en la calle Salta de Ciudad, con unas 80 personas en el escenario del debate y unos 200 trabajadores esperando el dictamen en la vereda. Tras la votación, el mismo Picco fue el encargado de transmitir la novedad a los que permanecían afuera y acto seguido, se pasó a evaluar qué hacer con Márquez, Calcagni y el resto de los díscolos.

El 26 de octubre último, un plenario del Consejo Directivo de la central de trabajadores había decidido destituir por "inconducta" a Roberto Picco. Distintos gremios le endilgan al verborrágico dirigente haber perdido el rumbo de la conducción al usar su cargo para lograr objetivos personales. Picco había hecho pública su intención de candidatearse para gobernador, decisión que no consultó con el resto de los miembros de la CGT, y de quedarse con un canal de televisión.

Ese día, el kirchnerista Guillermo Pereyra, diputado nacional y titular del Centro de Empleados de Comercio, había criticado al entonces depuesto: "a CGT no nació para ser usada en pos de llevar adelante emprendimientos personales. Antes de preguntarles a los trabajadores si quieren un canal de TV se les debería haber preguntado por sus condiciones laborales".

Comentá la nota