ROBERTO FERNANDEZ SPERONI, DE RATUR "Hay campos que reciben ingresos superiores por turismo rural que por la vía agrícola-ganadera"

El pasado sábado se realizó en las instalaciones del CRUB un seminario de turismo rural en el que se abordaron las particularidades de la actividad y su potencial económico. Sobre eso hizo alusión el presidente de RATUR, una de las entidades promotoras de la propuesta; también habló de la legislación necesaria y existente, entre otros aspectos de la cuestión.
Durante la jornada del sábado pasado se llevó adelante en la sede del Centro Regional Universitario local un seminario sobre turismo rural en el que se abordó es-ta propuesta como actividad económica así como el marco legal correspondiente. La organización corrió por cuenta del propio CRUB, la estancia Las Tres Marías y la Red Argentina de Turismo Rural (RATUR).

Dentro de los expositores se encontraron, de acuerdo al programa, Carlos Ezequiel Garobbio, Ricardo Horacio Nardelli y Olga Mar-ti, quienes se refirieron a cuestiones tales como aspectos legales y jurídicos de la actividad turística; los estancieros -dentro de la perspectiva de la tradición gauchesca-; contenidos, características y calidad del servicio a prestar en turismo rural; así como también acerca del origen y pormenores de RATUR.

Otro de los disertantes fue Roberto Fernández Speroni, presidente de RATUR, quien habló con los medios de prensa minutos antes de su alocución. "Hace 11 años nació en el INTA la Red Argentina de Turismo Rural; lo hizo en medio de una crisis importante, cuando una vaca valía menos que un par de zapatos, y consideramos que hacer turismo rural podía implicar un ingreso económico más (para la gente de campo), importante si se trabajaba a conciencia y en forma ordenada. El tiempo nos dio la razón; hoy hay campos -chicos- en los que los ingresos por esta vía son superiores a las entradas por la vía agrícola-ganadera", manifestó el estanciero patagónico.

De acuerdo a su explicación, la Red comenzó por interiorizar al propietario de los campos de cuestiones elementales como cobrar por la estadía en su campo. "Esto viene de la vieja hospitalidad de la gente de campo, acostumbrada a tener huéspedes dos o tres días, hacerse amigo de ellos y no querer cobrarles después. Fue muy duro convencer a nuestros asociados que había que cobrar desde el primer día", manifestó.

De acuerdo a Fernández Speroni, una de las cuestiones importantes que favoreció el turismo rural fue el hecho de conglomerar a toda la familia. "La mujer y los hijos tenían un lugar en la producción del campo; cuando las cosas estaban mal, los hijos terminaban siendo taxistas o plomeros y la mujer quedaba sin lugar asignado", detalló. Además, rescató la posibilidad de conservación de los viejos cascos de estancia; "eso que era patrimonio nacional se estaba viniendo abajo y era imposible utilizarlos. La crisis del sector hizo que no se pudieran mantener y el turismo rural los rescató. Los que estaban cerca de Buenos Aires terminaron siendo countries y los que estaban en el interior recuperaron su esplendor".

El presidente de RATUR remarcó también que esta actividad permite la conservación de los recursos naturales. "Estamos acostumbrados, en Bariloche, a ver un turismo masivo, donde un aerosol hace estragos en cualquier piedra, donde es imposible de gobernar esa cantidad de gente, donde la basura queda por todos lados. Yo he visto en la 'Cueva de las manos' gente que ha pintado sus manos y se ha llevado pinturas rupestres; hay tres cuevas más de este tipo que no están abiertas al público porque no se pueden cuidar. Si uno es dueño de un campo, como en el caso de los ubicados en la Patagonia, en los que existen tumbas de indios, puntas de flechas o bosques petrificados, y uno lleva un contingente pequeño de gente, se puede apreciar el paisaje conservándolo. Eso es imposible de hacer con un contingente de cien personas", describió.

Finalmente destacó que también "se pudo mostrar el campo al mundo. Mostrar la forma de vida, las costumbres, el trabajo y eso fue muy importante porque hoy tenemos una gran cantidad de turistas extranjeros que nos visitan, a los cuáles Argentina les parece un país maravilloso, seguro -ya que consideran que la seguridad está pasando 50 kilómetros de Buenos Aires y eso es así en nuestro interior-".

En lo tocante a la función que RATUR cumple para con sus asociados -entiéndase, las estancias adheridas a la Red-, su presidente enumera la enseñanza de contabilidad, costos, leyes, cómo llevar la cocina -no es fácil recibir a veinte personas al mismo tiempo cuando no se está acostumbrado-. "También editamos una guía anual en la que figuran todos nuestros socios. Esa guía está por Internet, se conoce en todo el mundo, va a las distintas embajadas, y hacemos también una exposición de socios, todo lo cual ha dado grandes resultados", agregó.

La Red se ocupa también de seguir de cerca la legislación vigente en la materia. "Está de moda querer hacer leyes por todo. Hay miles de leyes de turismo rural que son todas un desastre porque, entre otras cosas, comparan las viviendas que quiénes se dedican al turismo rural con un hotel y les exigen cloacas, determinada cantidad de mozos, cocineros o mucamas que tornarían inviable la actividad", expresó Fernández Speroni. De acuerdo a su testimonio, desde RATUR se ha redactado un proyecto de Ley que consideran factible, en el que tienen en cuenta este tipo de cuestiones.

"Creo que tendremos que ir Partido por Partido, provincia por provincia, y después recién propiciar una ley nacional", ahondó en el tema. "La mayoría de las leyes que vemos abarcan todo el territorio y eso es imposible. La gente de Salta no es la misma que la de Tierra del fuego; tienen otras necesidades, otros derechos, otras obligaciones. A partir de que en cada Partido se reglamente al respecto se irá elevando un proyecto que incluya a las provincias y a la nación en su totalidad", dijo. Al respecto, Fernández Speroni expresó que la Red mantiene contacto con los Municipios y los gobiernos provinciales. "Estamos en contacto primero con el secretario de Calidad Turística de la provincia de Buenos Aires, quien nos comunica con los referentes de los distintos Partidos en los que existe inquietud de reglamentar la actividad", dijo.

Consultado sobre los riesgos que implica el turismo rural para los dueños de estancia, el presidente de RATUR hizo mención a la cuestión de los seguros. "Nos dimos cuenta de que aquel que hacía turismo rural se exponía a un accidente de un extranjero y cuando eso ocurre, generalmente, el juicio empieza fuera del país. Y lleva millones de dólares, con lo cual a un estanciero le dábamos la herramienta del turismo rural y le costaba el campo. Así fue como desde la Red inventamos un círculo cerrado de unos cuarenta campo en lo que hubiera un potencial de siniestrabilidad parecido. La posibilidad de que ocurrieran siniestros en todos esos campos es muy baja; eso permitió bajar la primar y llevar a un seguro, que costaba tres mil dólares, costara trescientos. Ese fue uno de los 'grandes ganchos' para asociar a los establecimientos a RA-TUR", explicó.

En la zona de Bolívar son varias las estancias asociadas a la red, como el caso de Las Tres Marías. Y la idea es promocionar el ingreso de otras a lo largo y lo ancho del territorio nacional. "Estamos saliendo a los campos. Hace poco estuvimos en Chascomús, ahora estamos en Bolívar y así continuaremos", manifestó.

Sobre los ingresos que permite el turismo rural, Fernández Speroni ejemplificó: "un cazador, un pescador, dejan unos siete mil dólares por semana; a más número de turistas, mayores ganancias. Y qué actividad le permite a un campo obtener tales ingresos. Pero para llegar a recibir a seis o siete turistas de esa índole por semana previamente hay que subir varios escalones: tenés que empezar a hablar jabones de 30 gramos, cambiar los colchones cada dos años, tener una lavadora industrial con una fórmula internacional; es decir, aplicar estándares internacionales. Nosotros lo que hacemos es aplicar estándares argentinos acordes a la demanda internacional para aquel que agarre una guía RATUR no tenga dudas de que el agua caliente es agua caliente, que existe limpieza y servicio de calefacción. Porque muchas veces se prometen cosas que luego no existen", concluyó.

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