River no pudo con el muleto del Pincha

Marcaron José Luis Calderón y Marcos Rojo para el visitante. Descontó Diego Buonanotte. El local cerró su participación en el Clausura con la imagen de siempre en esta temporada, flojo y derrotado.
River terminó la temporada como lo que realmente fue: uno de los peores equipos de la Argentina. En su cancha, el conjunto de Néstor Gorosito perdió 2-1 contra un Estudiantes alternativo y, por fin, pudo despedirse de uno de los años más oscuros de su historia.

En realidad, este partido no tenía mucho sentido. Ni River ni Estudiantes contaban con un incentivo para jugarlo, pero por compromiso debieron hacerlo. El club platense hasta podía haberlo postergado por estar en las vísperas de una final continental, un recurso que Sabella desestimó para darles rodaje a los suplentes.

La única y verdadera atracción en el Monumental fue el regreso a la titularidad de José Luis Calderón, el legendario goleador que quizá haya jugado por última vez en Primera. Como casi siempre, su presentación tuvo un gol –un muy lindo gol– y un gran despliegue en la zona de ataque. O en el lado riverplatense, la posible ida de Buonanotte, al que su participación en el juvenil de Toulon le surtió efecto: ya varios clubes de Europa están interesados en llevárselo y se descuenta que la de ayer fue su despedida del Monumental.

La realidad de ambos quedó evidenciada en la primera parte. Aunque Estudiantes jugaba con una formación alternativa, dominó en todo momento a un River tibio. Pese a eso, el inicio fue un engañoso: un tiro libre de Abelairas y un zurdazo de Buonanotte que pegó en el travesaño esperanzaron a los hinchas millonarios. Pero no, el River de Gorosito siguió sin rumbo mientras los visitantes empezaban a forjar una superioridad que duró hasta el entretiempo. Con Diego Galván y Sánchez Prette yendo y viniendo por los laterales, Huerta como eje central, y las intimidantes presencias de Calderón y Salgueiro, el conjunto de Sabella construyó su juego.

La consecuencia de ese orden fue casi inmediata. A los 25 minutos, Calderón, después de una finta brasileña, definió de manera exquisita ante la zozobra de Vega y de una defensa que ratificó su flojísimo Clausura. Al acierto de Caldera lo precedieron un grave error de Ferrari y la impericia de Sánchez para frenar al atacante.

Salgueiro pudo extender la diferencia dos veces (con un tiro que desvió muy bien Vega y, a los 42, cuando con el arco solo la tiró a las nubes); por suerte para River todo quedó igual: 0-1.

Eso no sucedió en el arranque del complemento. A los cinco, a Gorosito se le nubló la vista. A Vega se le escapó insólitamente un tiro libre de Sánchez Prette y el chico Marcos Rojo tocó al gol. 2-0. River, caído, desahuciado, sólo llegaba por los destellos de Buonanotte, que comandó una jugada en la que los tiros de Ferrari primero y Mauro Díaz después rebotaron en los palos de Albil.

A los 20, el enganche de River con destino europeo clavó un zurdazo en el ángulo y acortó la distancia en el marcador. El equipo de Gorosito transitó cerca de la igualdad –encima Pompei no le otorgó un claro penal– pero se quedó sin nada. Al cabo, sirvió para certificar su adverso año.

Comentá la nota