RIVER: EL 2 DE PIPO / VACANTE - Buscado

El zaguero que quiere Gorosito debe tener las características del uruguayo Nelson Gutiérrez, su ex compañero en el 86: recio, ubicado y gran cabeceador.
Gorosito fue un jugador lírico, elegante, de buen pie. Sin embargo, los lujos no le gustan en el área propia.

Por eso pretende un defensor grandote y aguerrido,de ésos con cara de malo y juego duro que intimidan delanteros. Claro, Pipo conoce el prototipo exitoso del zaguero de River porque jugó en el multicampeón del 86 rodeado por la "ternura" del uruguayo Nelson Gutiérrez y Ruggeri. En ese plantel también estaba Cacho Borelli, el actual ayudante de campo, quien era un poco más bajo pero igual de áspero, Esos genes busca el nuevo técnico de River para que se apoye la columna vertebral del equipo.

La primera opción era Diego Lugano, campeón de América con el San Pablo y hoy en el Fenerbhace turco. Pero esa chance se cayó antes de empezar a caminar, ya que está lejos del alcance económico de River. Entonces, ahora se apunta a defensores más accesibles y, por lógica, de menor jerarquía. El problema que se le presenta a Pipo es que no abundan esa clase de centrales. De hecho, el DT ayer estuvo más de dos horas hablando con JM Aguilar sobre refuerzos y no lograron encontrar el nombre adecuado para ponerse la 2 de River.

En realidad, coincidieron en que en el fútbol argentino sólo un zaguero reúne las condiciones deseadas: Rolando Schiavi. Pero el Flaco es otro imposible, sobre todo porque su fuerte identificación con Boca no le permitiría jugar en River. La búsqueda continúa, aunque mientras tanto Gorosito tendrá que pensar en los jugadores del plantel actual. De lo que tiene hoy, el que más se acerca al prototipo apuntado es Cabral: poco técnico, fuerte físicamente, mirada temeraria y botín filoso. Sin embargo, al entrenador de rulos no lo terminaría de convencer el ex Racing, sobre todo porque no es tan seguro en el juego aéreo. De arriba, Gerlo suele brindar garantías, pero sin la presencia ni la ubicación que desea Gorosito. Después, Quiroga y Nico Sánchez son más tiempistas, más prolijos, y tal vez más 6 que 2. El restante es Musacchio, todavía muy joven para asumir semejante responsabilidad.

En todos sus equipos, cada vez que pudo, Pipo utilizó centrales aguerridos. En Chicago jugó con Dante Poli (un chileno que pidió él) y Cristian García. En San Lorenzo lo sedujo la personalidad del juvenil Gonzalo Rodríguez y ubicó a su lado al duro de Diego Capria. En Lanús, Gioda y Mauricio Romero cumplían todos los requisitos. En Central se arregló con el chino Garcé y Damián Ledesma. Y en Argentinos rodeó al técnico Caruzzo con los poco amigables Sabia y Scotti. Ahora, Gorosito sabe que en River no es tiempo de apuestas ni de parches. Sabe perfectamente lo que necesita para "armar el equipo de atrás para adelante". Todavía tiene bastante tiempo para intensificar la búsqueda en Argentina y en los países vecinos. Tal vez tenga la tentación de llamar a Uruguay y proponerle a su ex compañero Gutiérrez que se vuelva a poner los cortos. Pero el Tano no está para estos trotes, ya tiene 46 años... Y la clonación por el momento no se aplica en seres humanos. La 2 de River sigue vacante.

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