RIVER - Identidad indefinida

Quiere pero no puede, puede pero no quiere... River muestra una nueva cara pero también repite errores que ya parecían olvidados y continúa sin definir su rumbo.
El que juega bien, pero se le escapa la victoria a los zapatazos limpios? ¿El que vive cometiendo errores defensivos? ¿El que crea situaciones e insiste hasta el último minuto para ganar? ¿El que revive cuando entra Fabbiani y es capaz de dar vuelta un resultado? ¿El que puede recibir un gol en menos de 30 segundos? ¿El que festeja gracias a un error y medio del árbitro? ¿El que se queja cuando los jueces lo perjudican? ¿El que puede ganar aun siendo peor que su rival? ¿El que apuesta a la recuperación, pero no sabe qué hacer cuando tiene la pelota? ¿El del domingo, el del jueves, el de mañana?

¿Cuál es el verdadero River? ¿Hay una identidad para definirlo?

Hoy, como hace unos pocos meses atrás, vuelve a ser un equipo con rumbo desconocido. Los lectores de Horangel lo justificarán diciendo que River es un club geminiano y, como tal, tiene múltiples personalidades. Pero el análisis futbolístico, sin predicciones astrológicas en el medio, muestra que este equipo todavía no tiene la identidad que le quiere dar Gorosito, quien intenta transmitir cosas simples y no suele complicar a los jugadores con esquemas innovadores. Lo cierto es que, más allá de discutir si un cambio estuvo bien o no, o si debió hacerlo 15 minutos antes o 10 minutos después, el gran problema es la escasa variedad en cuanto a jerarquía individual. Hace diez días Pipo destacaba la cantidad y la calidad de jugadores que tenía el River del Bambino Veira: "Era un plantel de 30 futbolistas, en el que cualquiera podía jugar y muy bien. Hoy, en el fútbol argentino, es difícil encontrarlo. Había tres equipos en un momento. Calculá: de 10 estaban Alfaro, Morresi, Patricio Hernández, el Beto Alonso y De Vicente; de 5, Sperandío, Gallego, Rinaldi, Saralegui; de 8, Enrique, Troglio, yo; y arriba, Funes, Centurión, Alzamendi, Amuchástegui y Villazán". Este River 2009 también tiene 30 players, pero el lateral izquierdo titular es Villagra y si no está el que aparece es Archubi, por ejemplo...

Con este panorama, entonces, cuesta saber si River es el que puede revertir un resultado o el que se desmorona rápidamente. Si es el que trabaja el partido hasta la última jugada o el que se despierta después de que lo golpearon. En la búsqueda de la solidez, arrancando por las bases, el cambio de Barbosa por Ojeda aún es una incógnita. La que también necesita un rápido auxilio es la dupla central, donde Cabral y Nico Sánchez no parecen los que alguna vez fueron. Y en el medio Ahumada hace lo suyo, aunque si el resto no acompaña será difícil que su trabajo sirva más que para empapar la camiseta de sudor. Y de ahí hacia adelante, River siente la falta de un conductor (Gallardo podrá serlo cuando esté al 100%) y Falcao pena por no tener quien lo acompañe. El colombiano ofrece entrega, voluntad y orgullo, va a todas y las gana casi todas, pero si la respuesta de Rosales a la continuidad que tanto reclamó es el rendimiento que muestra partido a partido será muy difícil que lo asista.

La reacción post goleada contra San Lorenzo no fue la esperada. Ante un equipo cuyas figuras son jugadores que alguna vez River desechó (Arzuaga y Gonzalo Ludueña) y un argentino al que dirigió Maradona pero no precisamente en la Selección sino en Mandiyú (José Luis Díaz), River recién se despertó en los 20 minutos finales, con pocas ideas y desordenadas. Atacó más por voluntad que por razonamiento a Universidad de San Martín de Porres. No le alcanzó y volvieron a aparecer esos fantasmas que, como dijo Galmarini, querían espantar. ¿Será el Ogro quien consiga ahuyentar todos los males? El aporte de Fabbiani ya ha sido fundamental, aunque tampoco todo puede depender de él, más cuando aún no se encuentra en las mejores condiciones. Seguramente el camino podría enderezarse un poquito si el equipo mostrara el hambre que reclamó Ahumada. Al menos para disimular ciertas limitaciones con ganas, con entrega, con vergüenza deportiva.

De a ratos, aparecen. ¿Pero aparecerá River ante Arsenal? ¿Qué River? ¿Cuál de los River?

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