El ritmo de la obra privada se redujo 50%

Lo afirmó el secretario general de la seccional Córdoba de la Uocra, José Chavarría. En los edificios se trabaja desde los últimos meses con la mitad del plantel normal y disminuyó la cantidad de casas en ejecución. Se perdieron unos 4.000 empleos en el segundo semestre de 2008.
La obra privada, el motor de la recuperación de la actividad de la construcción desde 2002, comenzó una curva descendente que enciende una luz amarilla en el sector. “Se ve una fuerte reducción, en algunos casos se pararon las obras y en la mayoría disminuyó el ritmo entre un 40 y 50 por ciento”, dijo José Chavarría, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) seccional Córdoba.

Esa situación genera la consecuente pérdida de puestos de trabajo, lo cual varía notablemente en cada proyecto. “En una importante empresa que empleaba a 200 personas hace unos meses, ahora trabajan apenas 50”, comentó el dirigente gremial, al tiempo que agregó que en la mayoría de los edificios en la capital provincial trabajaban entre 18 y 20 personas y desde el último trimestre sólo 10 u 11 en promedio.

En tanto, en los countries y barrios privados la cantidad de viviendas en ejecución es sensiblemente menor, según surgen de los relevamientos realizados y de las constancias de pedidos de la libreta del fondo de desempleo.

“En Córdoba llevamos perdidos 4.000 puestos de trabajo formales aproximadamente en los últimos meses, a los que se agregan aquellos que no tenemos estadísticas (por ser informales), pero estimamos que son similares”, indicaron desde la Uocra y graficaron que es notable la merma de las refacciones hogareñas pequeñas.

El amesetamiento empezó con la crisis agropecuaria, la cual comenzó a tener un impacto real en el segundo semestre de 2008, después de finalizar los cortes, las protestas y el voto “no positivo” de la Resolución 125, ya que los productores optaron una actitud de cautela ante la incertidumbre y la baja de los precios internacionales de las commodities. “El dinero que el campo generaba y se volcaba a la obra privada ya no está. Ni hablar de las líneas de créditos hipotecarios que para la mayoría de las familias son inalcanzables o muy caras”, apuntó Chavaría.

Pese a que la “foto actual” es complicada, el gremialista confía en recuperar el nivel de actividad. “Cuando se estabilice la situación, volveremos al ritmo de antes”, consideró.

Con los ojos en lo público

Tanto las empresas constructoras como la Uocra aguardan el arranque del megaplan de obras públicas anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y “considerando los anuncios y presupuestos provinciales y nacionales, con incrementos sobre los vigentes, las proyecciones indican que la obra pública continuará de manera activa”.

Sin embargo, el gremio recordó que aún no se terminó de ejecutar el Plan Federal I, hay atrasos e inconvenientes en el programa de 12.000 viviendas para sectores vulnerables y aún no comenzó la construcción del Hogar Clase Media.

“Además, es preocupante que un porcentaje importante de las viviendas se lleva adelante por administración municipal, por lo que los trabajadores muchas veces están en negro dado que se inscriben algunos contratistas que facturan al municipio, pero los trabajadores no están regularizados”, indicó.

Para los distintos actores de la construcción, es fundamental retomar el nivel por lo que genera: “por cada peso invertido se generan demandas adicionales del 80 por ciento en las actividades e industrias vinculadas”. Por ejemplo, en 2008 se registró el mayor consumo anual de cemento: 10 millones de toneladas, según informaron desde la entidad gremial.

Respecto a la generación de empleo, en tanto, levantar cada casa demanda un promedio de una persona y media; es decir, que si comienzan unas dos mil casas de los programas nacionales se reincorporarían 3.000 trabajadores.

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