El ritmo de expansión de los créditos se hundió del 40% al 12% en un año

Aunque los préstamos para el consumo eran los más dinámicos, la menor velocidad se percibe en realidad en todas las líneas, sea en pesos o en dólares. Los bancos dicen que con el fondeo de corto plazo no pueden prestar más allá
Sea por restricciones de la oferta y por desinterés de la demanda, la tendencia es bien clara. Si bien los préstamos al sector privado aún siguen creciendo, las tasas de expansión se están desinflando mes a mes. De hecho, a mayo pasado, el stock subió 12,3% en términos interanuales (contra mismo mes del año pasado), y 1% en comparación con abril de este año. Con el dato al cierre de mayo, se encuentra que son 12 meses consecutivos que la variación interanual es menor al del mes anterior. Lejos, y bastante difíciles de repetir, quedaron las tasas de crecimiento del 40% que se mostraba en 2008.

"Los bancos son reacios a prestar y sólo lo hacen a corto plazo y/o a tasas altas. Bajo estas condiciones y ante un escenario económico y laboral poco auspiciante, la demanda del sector privado se ve resentida. En tanto los planes del gobierno de incentivar financiaciones específicas no son suficientes para reactivar el mercado y los montos son poco significativos, al igual que los instrumentos de cobertura introducidos por el Banco Central. De todas maneras, son los banco públicos los que están sosteniendo la originación de préstamos, ya que los privados parecen haberse atrincherado desde mediados de 2008", dice un informe de Econviews, la consultora del ex subsecretario de Financiamiento Miguel Kiguel.

La retracción del crédito se sucede en todas las líneas, ya sea tanto en pesos como en dólares. Por ejemplo, los préstamos personales crecían hace un año atrás a un ritmo del 62% interanual mientras que ahora lo hacen al 11,20%. Lo mismo ocurre con prendarios, que mostraban una expansión del 55% en mayo del 2008 y 12 meses después crecen al 6,5%. Incluso los siempre poco dinámicos créditos hipotecarios mostraban una suba interanual del 41% mientras que esa tasa cayó a 18%.

Desde las entidades, las explicaciones son bien sencillas de entender: "No me pueden pedir que preste a largo plazo si tengo el fondeo (los depósitos) a 30 días. Ahora ni siquiera, porque la gente rota de plazo fijo a cuentas a la vista. No es un tema de querer o no querer dar créditos, simplemente es imposible bajo este contexto", se despachó el director de un banco privado líder. La frase es escuchada en más de un despacho, al igual que el razonamiento en cuanto a las tasas que cobran (según los críticos, lo que disuade a la gente de pedir un crédito). Este es, la distorsión de tasas que se genera en el mercado financiero por el alto rendimiento de los títulos públicos soberanos (del 40% más CER en los de pesos y de hasta 35% en dólares). Con estas tasas, dicen, "para qué prestar fondos si comprar bonos es más redituable". Esta disyuntiva es conocido por los banqueros e incluso por el mismo BCRA que se "corre" de los ataques oficiales contra el sistema financiero. Sea como fuere, el crédito sobre el Producto Bruto Interno (PBI) llega al 12%, mientras que a finales de los ‘90 supo estar en 24%. En la región, sólo México (por la secuela del efecto Tequila) tiene ese mismo ratio, pero en países como Brasil o Chile, los préstamos equivalen al 36% y 75% de sus respectivos PBI.

¿Qué hacer? En la city dicen que de alguna manera ayudaría que la ANSeS tenga una participación más activa. Que esté en la "parte larga de la curva" ya que sus pasivos (los jubilados) "vencen" a largo plazo. Pero, así y todo, se quedaría corto. "No alcanzan pero ayudan. Habría que seguir poniendo énfasis en esas líneas. El principal efecto es que determinan una disminución en el costo del crédito y permiten plazos mayores. Su efecto sobre el volumen total de crédito es más limitado ya que una buena parte de esos fondos originados en depósitos de ANSeS en los bancos ya estaban prestados, quedando como efecto positivo el impacto que tienen en la disminución voluntaria de los excesos de liquidez en los bancos producto del mayor plazo de esos depósitos de ANSeS", dice Hernán del Villar, socio fundador de Estudio Alpha y ex director del BCRA.

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