Ríos volvió a cuestionar la falta de apoyo de la Nación

La mandataria fueguina es ubicada dentro del grupo de gobernadores de signo opositor que sufre los embates de la Nación. "Ahora ni siquiera me llaman", observo, a la vez que opinó que "no es bien visto" desde algunos sectores el desarrollo del proyecto de la planta de metanol.
"Nos tienen a pan y agua". Contundente, la gobernadora Fabiana Ríos describió la realidad de la relación entre la Provincia y el Gobierno nacional.

El panorama no es nuevo, desde hace meses la gestión del ARI ve cómo caen en saco roto las gestiones que la propia Ríos y sus principales funcionarios realizaron y realizan para obtener los fondos necesarios que le permitan, entre otros objetivos, hacer frente a la crisis, poner en marcha obras públicas postergadas o compensar los adelantos de coparticipación recibidos en enero.

Ni hablar de aquellas lejanas negociaciones para que la Nación aporte parte de los fondos necesarios para que la Provincia pudiera implementar el aumento acordado entre la Nación y la CTERA, que alcanzó a todos los docentes del país.

"Antes esperaba fondos. Ahora ni siquiera me llaman. Nos tienen a pan y agua", refirió la mandataria fueguina al matutino porteño La Nación, que reflejó la relación que mantienen con el kirchnerismo los gobernadores opositores.

El medio consigna en sus páginas que "a la deuda y la subejecución del presupuesto destinado a obras públicas por la Nación se suma la obstrucción del peronismo provincial a su acuerdo (de Ríos) con una empresa china para la producción de metanol, que le traería al gobierno provincial una inmediata ayuda de 300 millones de dólares.

Ríos sostuvo al respecto que "en un momento en el que nadie invierte, tenemos una inversión que no rifa recursos naturales y que da trabajo. Nos daría alivio e independencia, pero parece que esto no es bien visto".

Para el matutino porteno, "el sorprendente apoyo de diputados y senadores de ARI fueguino a proyectos del Gobierno, como la estatización de las AFJP y la ley del cheque, encendió rumores de un acercamiento", lo cual "Ríos lo desmiente".

"Los legisladores tienen su pensamiento, y los respeto; pero no cambiamos votos por dinero", citó a la mandataria fueguina.

En el repaso de la suerte de los otros mandatarios, La Nación sostiene que "Hermes Binner abandonó por un instante su habitual tono moderado. "No me dejan gobernar", les dijo el gobernador socialista de Santa Fe a los atónitos hombres de prensa que lo escuchaban. Sus declaraciones son una muestra de lo que ocurre en otros rincones del país".

A contramano de las promesas de institucionalidad y diálogo con los que comenzó su segundo período en el poder, el kirchnerismo reforzó en los últimos días su presión sobre gobernadores de signo opositor, afirma el medio nacional.

Sostiene además que además de Binner, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri; la arista Fabiana Ríos, de Tierra del Fuego, y el radical Eduardo Brizuela del Moral, de Catamarca, soportan similares marcaciones del oficialismo. El casi nulo envío de fondos y legislaturas dispuestas a obstruir proyectos clave se repiten en esos distritos, a diferencia de la relativa tranquilidad que han logrado administraciones con recuperada sintonía con la Casa Rosada: Córdoba, Neuquén y Corrientes. San Luis, otro enclave opositor, es tratado con frialdad, pero la autonomía financiera del gobernador Alberto Rodríguez Saá y la falta de oposición le evitan sobresaltos•.

En Santa Fe, Binner reaccionó con dureza contra el peronismo provincial, que parece haber encontrado la unidad. "La situación va a ser compleja porque se está cerrando la oposición. Pretende no dejar gobernar la provincia de Santa Fe", dijo anteayer el gobernador.

Según el matutino, el PJ local santafesino, con referentes como Carlos Reutemann, Jorge Obeid y el kirchnerista Agustín Rossi, rechazó en el Senado la reforma tributaria. También cuestionó la designación de un juez y amenazan con rechazar el presupuesto 2009. El titular del PJ local, Ricardo Spinozzi, acusó a Binner de "poner excusas porque no tiene nada bueno que mostrar".

En diálogo con La Nación Binner apuntó a la conducción del PJ local, pero envió mensajes conciliadores hacia la Casa Rosada. "Estamos acostumbrados a las tormentas. Te mandan al bombo sin argumentos, pero la gente se da cuenta de las actitudes obstruccionistas", afirmó. Y añadió: "Del Gobierno necesitamos que nos ayuden a construir viviendas, escuelas, que cumplan con planes para absorber el crecimiento de la población".

Por lo bajo, en el Frente Progresista sospechan de las recientes reuniones que Néstor Kirchner tuvo con Spinozzi y Reutemann.

En la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri atraviesa uno de los peores momentos en su relación con la Nación. El líder de PRO adivinó la mano del kirchnerismo en los recientes incidentes en la villa 31 y en el agresivo paro de los docentes.

También se enojó con la demora del Gobierno en autorizar un crédito privado para extender la red de subtes. La oposición en la Legislatura le ha complicado la aprobación del presupuesto.

"El Gobierno no ha colaborado en lo más mínimo con nuestra gestión. Pero seguimos adelante y trabajamos, como lo ve la gente en la calle", dijo a La Nación el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Macri, como Binner, es un eventual presidenciable en 2011.

En tanto, Brizuela del Moral vive un destierro parecido desde que, a mediados del año pasado, decidió renunciar a la concertación K y volver a la UCR oficial.

"Desde hace mucho nos falta dinero para viviendas y planes sociales", reconocieron al matutino porteño en la Gobernación catamarqueña.

Con el PJ unido en su contra, y en un intento por "distender" la relación, Brizuela del Moral llegará esta semana a la Casa Rosada en busca de una tregua que asegure algo de asistencia y gobernabilidad.

Por su parte, el Gobierno fueguino no espera a esta altura un cambio de rumbo en las relaciones, más allá de la cordialidad del contacto institucional, destacado desde ambas partes.

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