Ríos descartó que gremios estatales lleven adelante un plan desestabilizador contra su gestión

La mandataria consideró que la inflexibilidad de los sindicatos no responde sólo al reclamo de aumentos salariales, sino que además involucra cuestiones políticas y electorales.
Aseguró que las protestas que derivan en acciones violentas «se encuadran en la desesperación de quienes no logran insertar en la sociedad, la necesidad de plantear que tienen que cobrar 5.300 pesos de salario básico, cuando hay gente que vive con 700 pesos».

La gobernadora Fabiana Ríos descartó que exista, desde los gremios estatales, un plan para desestabilizar su gestión y vinculó la inflexibilidad de los dirigentes a cuestiones políticas y electorales, ratificando que desde el Ejecutivo se mantendrán los descuentos a quienes no hayan trabajado al adherirse a medidas de fuerza.

Consultada sobre la postura de los gremios, y si consideraba que los mismos llevan adelante medidas para desestabilizar al Gobierno, Ríos no dudó en asegurar que «desestabilizar no desestabilizan nada», señalando que «son 30 que hacen un foco (de conflicto) por acá y por allá, pero la verdad es que son sectores que no se bancan la situación actual y no soportan que la situación real en la que nos encontramos sea en la que estamos».

«Es un sector minoritario y ruidoso», opinó la Gobernadora, quien vinculó además el marco de conflicto actual con internas en los mismos sindicatos y la campaña electoral de junio próximo.

«Esta no es una acusación a personas en particular, sino que hay prácticas que tienen que ver con la historia de nuestro país y nuestra provincia que hacen que los reclamos tengan mayor virulencia en períodos preelectorales, porque se supone que es el período en el que el dirigente político está más expuesto al reclamo y la sanción popular si no resuelve un conflicto», indicó.

Asimismo, Ríos sostuvo que pese a las medidas de fuerza en la administración pública, «la mayoría quiere trabajar»; señalando que «parte de los problemas que hay en distintos sectores es que incluso los trabajadores están pidiendo poder trabajar con normalidad».

«El Gobierno está dispuesto a hacer lo que la ley manda, porque las leyes no se negocian; se negocian las condiciones de discusiones salariales, pero no las obligaciones legales», remarcó.

Agresiones en Ushuaia

Respecto al incidente que la involucró a la salida de un hotel en Ushuaia, donde habría sido agredida por afiliados de ATE, la gobernadora Ríos explicó que tras realizar una entrevista televisiva «y al salir del hotel, la custodia me informó que había personas esperándome, eran 9 en total, todos activistas de ATE Azul, que, de hecho, estaban identificados con chalecos».

«Me llamó la atención la crónica periodística porque en realidad en ningún momento intentaron dialogar conmigo, yo al salir les dije: -»Buenas noches»- y empezaron a recordar a mi madre y a todo mi núcleo familiar, así que subí al auto y vi un chorro de agua que me mojó la campera, pero cuando vi que la custodia los estaba corriendo bajé el vidrio del auto y pedí que no le peguen a nadie y me fui; esto fue todo lo que sucedió», puntualizó.

Para Ríos, «estas acciones se encuadran en la desesperación de quienes no logran insertar en la sociedad la necesidad de plantear que tienen que cobrar 5.300 de salario básico, cuando hay gente que vive con 700 pesos», enfatizó.

Por último, respecto a los descuentos por días no trabajados, la mandataria ratificó que la decisión se mantendrá desde el Ejecutivo, entendiendo que «por eso es parte del conflicto, pero está claro que los días que no se trabajan no se cobran».

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