La Rioja sufre la falta de políticas compensatorias

La diferencia de costos es una muestra de las desventajas del interior e impacta directamente en la producción. Mientras un ciudadano riojano paga más de 3 pesos (promedio) por litro de gasoil, un habitante de la ciudad de Buenos Aires lo hace por 2,558 pesos.
Mientras un ciudadano riojano paga más de 3 pesos (promedio) por litro de gasoil, un habitante de la ciudad de Buenos Aires lo hace por 2,558 pesos.

La diferencia de precio es del 18 por ciento, pero desplegado a las actividades productivas en diferentes puntos del país subyace una falencia de políticas compensatoria para las empresas afincadas en el interior del país.

En La Rioja el reclamo se hace sentir cada vez que hay que justificar la existencia de regímenes de promoción económica que compensen costos a las empresas, a la hora de planificar el funcionamiento de un establecimiento industrial, agropecuario o de otra naturaleza en zonas alejadas de la Capital Federal.

En un país donde hace más de dos décadas predomina el sistema de transporte carretero, el costo del combustible que mueve los vehículos de carga, tiene un alto impacto en los costos de la producción, que una vez elaborada en el interior tiene que ser distribuida en los centros más poblados que es casi coincidente con los lugares a donde deben arribar si su destino final es el mercado internacional.

Pero también el gasoil es el combustible más usados para movilizar tractores y la maquinaria agrícola incorporada en los campos.

Realidad riojana

En provincia los precios son más o menos parejos registrándose el precio más alto en las estaciones de servicio del Valle del Bermejo donde el combustible llega a valer 3,10. El mismo registro tienen las expendedoras de Arauco, uno de los centros olivícolas más importantes del país.

En Chilecito, en cambio el precio del gasoil supera por un centavo los 3 pesos, mientras que en Chepes lo hace por dos centavos y en Chamical por 3.

En la Capital riojana el valor promedio es 2,972, aunque la presencia de varias empresas en el mercado hace que el precio oscile entre los 2,962 y 2,982.

La diferencia se profundiza si tenemos en cuenta valores de productos combustibles de alta calidad, cuya diferencia en estos casos es de más de 0,50 centavos de pesos por litro.

El país

La asimetría de precios en el país es tal que se encuentra hasta en el mismo interior de la provincia de Buenos Aires. En Adolfo Alsina y Coronel Dorrego los 3,10 alcanzan una diferencia respecto al precio de Capital del 21,19 por ciento, Coronel Vidal (3,040) al 18,84, Chacabuco (2,999) al 17,24 por ciento. En cambio en Luján, Chivilcoy, General Villegas y Mar del Plata los 2,900 pesos mantienen un precio superior en un 13,37 por ciento.

En localidades distantes como la pampeana Luan Toro, limítrofe con San Luis, donde el precio del combustible llega a los 4 pesos y en Río Primero, corazón productivo de la provincia de Córdoba 3,930.

En la ciudad de Resistencia, capital de la provincia del Chaco, el gasoil llega a costar 3,500 pero un 36,83 por ciento más caro que las estaciones de servicio porteñas y en la vecina Catamarca 3,400, un 32,92 por ciento más.

Otros precios para comparar son Concordia (Entre Ríos) 3,200, Neuquén 3,200, San Luis 3,060, Santa Rosa (La Pampa) 3,000 y el Alto Valle de Río Negro 2,830 pesos.

Los Datos

El precio del gasoil en la ciudad de Buenos Aires es un 56,37 por ciento más barata que en la localidad pampeana de Luan Toro.

La diferencia de precio con La Rioja alcanza el 18 por ciento.

El precio más caros está en Aimogasta y Villa Unión: $3,10.

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