La Rioja, con importante descenso en el índice de personas picadas por alacranes

El mismo roza el 45 por ciento en los últimos tres años y abarca a todo el territorio provinicial, según informó la Secretaría de Ambiente. En el 2007 se registraron 506 casos de picaduras de alacrán, en el 2008 fueron 432 y en el 2009 se los disminuyó a 328. Un dato para no dejar pasar inadvertido es que el año recientemente concluído no dejó personas fallecidas por este tipo de picadura. En La Rioja se desarrollan 13 especies de alacranes, siendo el Tityus trivitattus el más peligroso. Se prevé que las temperaturas actuales son un factor de mayor presencia de alacranes, por lo que solicitan extremar las medidas de prevención.
Las autoridades de la Secretaría de Ambiente de la provincia informaron este jueves que se observó un descenso que roza el 45 por ciento en el índice de personas picadas por escorpiones (alacranes) en los últimos tres años. En el 2007 se registraron 506 casos, en el 2008 fueron 432 y en el 2009 se confirmaron 328 casos.

Es importante resaltar que durante el pasado año, ninguno de los casos de picadura de alacran provocó la muerte de personas debido a que el hospital público ‘Enrique Vera Barros’ logró aplicar el suero correspondiente, a tiempo.

El secretario de Ambiente de la provincia, Nito Brizuela, explicó que la disminución en la cantidad de casos de personas picadas implicaría, en los hechos, que desciende la población de escorpiones o alacranes, demostrando que las acciones en el marco de una estrategia de trabajo, implementada desde el año 2006 como es el Plan de Prevención y Control de Plagas Urbanas, está dando resultados satisfactorios.

Estos avances se fundamentan en el conocimiento de la especie, diferenciando el más peligroso Tityus trivitattus de las otras 13 especies existentes en nuestra provincia; del ciclo de vida y las características de su hábitat: humedad, temperatura y alimentos.

Asimismo, Brizuela detalló que para realizar una efectiva prevención hay que tener en cuenta reglas básicas: a) No dejar ingresar a las plagas a la vivienda; b) No dar alimento ni permitir su "domiciliación"; c) Higiene y limpieza de la vivienda. Es un animal que necesita de ciertos niveles de humedad, por eso busca lugares o sitios donde haya agua, lavaderos, baños; las altas temperaturas le afectan, por eso los días de mucho calor sale con más frecuencia de sus escondites (o nidos) y un sitio con oscuridad, fresco y con alimento cerca (cucarachas, langostas, grillos, arañas y otros insectos, incluso pequeños roedores) se convierte en el ideal para su desarrollo.

Por eso, la higiene y limpieza de la vivienda es tan importante como necesaria, como así también la aplicación de repelentes (naftalina o creolina) en pisos, teniendo en cuenta los sitios donde se puede guarecer o alojar: debajo de bloques o ladrillos apilados, artefactos en desuso, maderas, piedras, macetas y en muebles (armarios, roperos, cajas que guardan ropa, entrepisos y entretechos).

Por último, resaltó que el uso de insecticidas es relativo, ya que el producto mata al animal, sólo si entra en contacto directo con el mismo. Y se prevé que las temperaturas actuales son un factor de mayor presencia, por lo que deben extremarse las medidas de prevención.

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