Rinde más ayudar a los que quieren invertir

Por Hernán de Goñi

A tono con la nueva ola regulatoria que disparó la crisis financiera global, la Comisión Nacional de Valores se decidió finalmente a restringir algunas operaciones financieras con Uruguay y con otros países que revisten la condición de paraíso fiscal. La medida, anticipada por El Cronista, procura poner fin a una operatoria (vender acciones y liquidarlas en Montevideo en una cuenta de una sociedad off shore) que permitía sacar dólares del país y ponerlos a resguardo de las autoridades argentinas.

La resolución adoptada es correcta pero sus resultados todavía son algo difusos. Está claro que en términos de presión política, a la Argentina no le interesa el árbol sino el bosque. Lo que persigue es la firma de un acuerdo de intercambio de información entre ambos países que transparente, a los ojos de la AFIP, tanto la tenencia de propiedades como los depósitos que tienen los argentinos en el país vecino. Pero Uruguay todavía resiste: la pulseada está a la vista.

Para los que quieren mantenerse lejos de los sabuesos locales, la medida solo dificultará un poco más las cosas. El circuito será más largo y el costo más alto, pero siempre habrá rutas de salida. Rinde más ayudar a los que quieren quedarse e invertir, que retener a los que quieren fugar.

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