Rige el nuevo gravamen a la compra y venta de autos usados

Con este nuevo régimen, ARBA podría recaudar unos 50 millones de pesos anuales.
LA PLATA: Las operaciones de compra y venta de automóviles usados en la provincia de Buenos Aires comenzaron a ser gravadas con el impuesto a los Sellos, que contempla una alícuota del 2% para las operaciones realizadas entre particulares o en agencias no oficiales, y del 1% cuando la operación se realice a través de una concesionaria inscripta en ARBA como contribuyente de Ingresos Brutos.

Este nuevo gravamen a la compra-venta de automotores, que comenzó a regir ayer, forma parte de la ley de reforma impositiva 2010, recientemente sancionada por la Legislatura bonaerense. Establece que la alícuota será retenida por el Registro Nacional de la Propiedad Automotor en el momento de realizar la transferencia del vehículo, de modo que no habrá forma de evadir el pago.

"Estos cambios forman parte de la reforma tributaria impulsada con el objetivo de luchar contra la evasión, preservando la mayor equidad y justicia en el sistema de recaudación de la Provincia", se explicó a través de un comunicado oficial emitido por la Agencia de Recaudación que dirige Rafael Perelmiter.

Cuando se presentó el proyecto de ley que incluye esta medida, desde el ministerio de Economía habían señalado que se busca corregir "un escenario de alta evasión" (que sería cercano al 80%) en el sistema que estaba vigente para este tipo de operaciones, que estaban gravadas con el 1,5% de impuesto a los Ingresos Brutos.

"Con seguridad esta medida impactará en el mercado y se va a ver reflejada en la cantidad de unidades vendidas, pero igualmente el mercado del usado seguirá creciendo fuertemente el año que viene", anticipó Ricardo Salomé, secretario general de la Asociación de Concesionarios de Autos de la República Argentina (Acara).

De acuerdo con los registros de la Asociación, se transfieren alrededor de 1.450.000 autos usados cada 12 meses en todo el país, y la provincia de Buenos Aires tiene una destacada participación, que concentra entre el 35 y el 40% del total de las compra-ventas. Según estas estimaciones, en territorio bonaerense se transfieren entre 500 y 580 mil vehículos usados anualmente.

Teniendo en cuenta que una operación promedio de venta de autos usados ronda entre los 30 y los 40 mil pesos, la alícuota que retendría el Registro del Automotor sería de entre 600 y 800 pesos, en el caso de operaciones entre particulares o en agencias no oficiales.

La carga tributaria sería de la mitad (entre 300 y 400 pesos para los mismos casos hipotéticos) si se realiza la compra-venta en un concesionario que tributa Ingresos Brutos. La ARBA podría recaudar con esta medida unos 50 millones de pesos anuales.

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