Los riesgos de una medida marcada por la fiebre electoral.

El PJ parece tener decidida la expulsión de sus filas de Guillermo Amstutz, pero admiten que, después de las elecciones, esta acción podría ser revisada. El caso Cobos como ejemplo del peligro de "victimizar" dirigentes.
El justicialismo parece encaminarse a una decisión peligrosa, marcada más por la fiebre de la campaña electoral que por la reflexión, y el necesario cálculo de sus perjuicios y beneficios a mediano plazo.

El Tribunal de Disciplina del Justicialismo mendocino quiere echar cuanto antes a Guillermo Amstutz del partido, por ser candidato a legislador del cobismo. Y parece hacer lanzado la cruzada para cortar las cabezas de otros peronistas disidentes, como Enrique Thomas y Jorge Pardal.

Desde MDZ preguntamos cuál es el motivo de esta movida: "Los muchachos quieren ver sangre", confió un militante del PJ, que no necesariamente estaba de acuerdo con lo que se va a hacer.

Incluso desde el vientre del peronismo dejaron abierta la puerta para que la expulsión de Amstutz sea revisada después de las elecciones del 28 de junio.

Que sea así de frágil y afiebrada la medida parece confirmar los intereses electorales de quienes la toman. El que más podría "ganar" sería el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, quien tiene una vieja guerra con quien fuera su predecesor en el cargo.

Miranda tiene un miedo ciego al efecto electoral de la candidatura de Amstutz en su distrito (como candidato a senador provincial) y a su proyección: volver a pelear con chances por el control de la comuna en 2011.

También hay peronistas "ortodoxos" promoviendo la expulsión de Amstutz. Dirigentes que parecen no mirar el pasado reciente: Julio Cobos, paradigma de la movida de las expulsiones, creció sin parar como figura política después de que el radicalismo lo echara.

¿Quién puede asegurar que Amstutz no se va a "victimizar", como Julio Cobos, y le va a sacar rédito político a ello?

Tampoco se puede aventurar –ni siquiera los verdugos del lasherino se animan a hacerlo- qué va a pasar después de las elecciones del 28 de junio.

Si es cierto lo que algunos señalan, una derrota en las urnas del oficialismo provocaría una "reunificación" entre los peronistas pro y anti-Kirchner ¿Dónde quedará la expulsión de Amstutz en ese caso?

Más dudas generadas por una decisión, al parecer, poco analizada: ¿Se animará a ir el PJ mendocino también por Thomas, quien al margen de su pertenencia a las listas del cobismo, es referente local del influyente peronista bonaerense Felipe Solá?

Comentá la nota