El riesgo país de Argentina es el único que sube en la región

El indicador dejó su mínimo histórico (490 puntos) el 11 de marzo de 2008, precisamente el día en el que Cristina firmó la resolución 125. Desde entonces, ya se multiplicó por cuatro
La menor aversión al riesgo llegó a los mercados emergentes, pero no a la Argentina. A medida que los gobiernos y bancos centrales de todo el mundo fueron anunciando e implementando programas para terminar con la restricción crediticia, el riesgo país se redujo “masivamente” en lo que va del año para todos los países en vías de desarrollo y allanó el camino para que intentaran volver a los mercados internacionales con nuevas colocaciones de deuda. Según la medición que realiza el JPMorgan, desde el primer día de 2009 hasta hoy todos –incluso el defaulteado Ecuador– se vieron favorecidos con una sensible caída, de hasta 40%, en el indicador que mide el diferencial de tasas entre los bonos locales y los de Estados Unidos. Pero la Argentina fue, otra vez, la excepción, y se destacó entre el resto con una suba de 181 puntos básicos (10,6%).

El indicador refleja las mejoras en el escenario internacional que empezaron a sentir los emergentes, y que los llevó a apurar sus últimas salidas a tomar deuda. Ayer, tras largos meses de ausencia en los mercados internacionales, Uruguay y Panamá anunciaron que lanzarán sus respectivos títulos en dólares para hacerse de liquidez (ver aparte), y se sumaron así a una lista que empezaron a conformar, desde enero, México, Chile, Colombia y Brasil. “Es natural que se vean mejoras. Sobre todo con las decisiones que ha tomado la Fed en términos de comprar bonos gubernamentales (ver aparte). Todo es consistente con una disminución del riesgo a nivel global”, explicó a el analista de Bulltick Capital Market, Alberto Bernal.

El riesgo país argentino dejó su mínimo histórico (490 pb) el 11 de marzo del 2008, precisamente el día en el que Cristina firmó la resolución 125 que decretaba la suba de retenciones para las productos del agro. Pero desde entonces se multiplicó casi por cuatro, hasta ubicarse en los 1.885 puntos básicos. Hoy, ese índice es sólo menor al que tienen Ucrania (2.759 puntos) y Ecuador (3.537), pero bastante mayor que el de los vecinos: 5 veces el de México; 4,3 veces el de Brasil y Perú; y 3 veces el de Uruguay. Los analistas estiman que, hacia adelante, habría que esperar una nueva disminución en la aversión al riesgo latinoamericano, por las medidas que fue implementando la Fed. “Bernanke quiere que las tasas de los bonos del Tesoro a 10 años caigan por debajo de 3%. Esto, indudablemente, puede ayudar a bajar la tasas de interés que pagan los países latinoamericanos por su deuda. No es que vayan a bajar los spreads de riesgo, pero al bajar el benchmark, las tasas tenderán a bajar”, explicó el analista de IdeaGlobal, Enrique Álvarez.

La excepción argentina responde, para el mercado, a factores institucionales internos, y al duro golpe que están acusando las cuentas fiscales. “Vemos que el panorama político puede crear cierta incertidumbre. Con el gobierno queriendo adelantar las elecciones, y el conflicto con el campo prolongándose, hay potencial para que la volatilidad política ejerza presión contra el peso. Además, se prevé poca entrada de dólares, porque la única entrada que se da en la Argentina es a través del superávit comercial, y éste se va a reducir de manera significativa”, explicó el analista de Fitch para la Argentina, Erich Arispe.

Para Bernal, “Argentina sigue siendo un ‘high-beta play’ en el mercado”. Su riesgo es importante, y esa situación es la que mantiene los precios de sus bonos deprimidos: “Más que nada, en la parte larga de la curva, que es la que mide el JP Morgan. Siguen las malas expectativas, y las dudas de un default”, agregó.

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