Riesgo de embargos: el Gobierno reconoció que hay preocupación

En el juzgado de Griesa, en Nueva York, confirmaron que "la causa se mueve".
Hubo movimiento, pasaron representantes de ambas partes en litigio", confirmó ayer a Clarín una fuente de la oficina del juez Thomas Griesa, de Nueva York. Tal como anticipó este diario, las causas de acreedores contra el Estado Nacional se despertaron con el avance del Fondo del Bicentenario, que incrementó la presión de los fondos buitres por trabar embargo sobre las reservas del Banco Central.

Desde el Gobierno, se reconoció que existe preocupación y que técnicos de Economía están trabajando para minimizar los riesgos. El titular del bloque oficialista de Diputados, Agustín Rossi, advirtió ayer que se deben tomar "todas las precauciones del caso" para evitar "una situación de embargo". Y continuó: "Obviamente que hay que tomar todas las precauciones del caso, para evitar situaciones que no queremos que se generen, como abrir algún resquicio jurídico, de tal manera que puedan avanzar en una situación de embargo", afirmó en declaraciones radiales el titular de los diputados del Frente para la Victoria.

La señal de alarma sonó el viernes al mediodía, cuando abogados de Sullivan & Cromwell, que defienden al BCRA en los Estados Unidos, advirtieron que el juez Griesa había solicitado información y había concretado una reunión de partes, paso previo a una resolución sobre el tema que deberá adoptar entre esta semana y los próximos dos meses. El llamado congeló la iniciativa oficial de traspasar los US$ 6.569 millones del Central al Tesoro, antes de que llegara la cautelar de la juez María José Sarmiento.

En Economía aseguran que las probabilidades de un embargo son muy pocas, pero existen. "Hay que ser sumamente cuidadosos con las instrumentación, si el dinero va a un fondo de garantía para pagar la deuda y no se toca, en teoría sigue siendo del BCRA, se están estudiando todas las alternativas".

Un economista de un banco de inversión de EE.UU. dijo anoche a Clarín que "las chances de un embargo son muy bajas, no mayores al 10%". El problema, siguió explicando, es que ese porcentaje es inaceptable en términos de riesgos y costo político para el Gobierno: "Si aparece un embargo, después de todas las advertencias que se hicieron desde el Banco Central y desde la oposición, el oficialismo quedaría pésimamente parado, y su costo sería directamente proporcional al rédito que obtendrían sus adversarios que llamaron la atención sobre esta situación", sostuvo.

La expectativa de los acreedores está puesta en que Griesa interprete que, al pasar el dinero del BCRA al Tesoro, el total de la plata en poder de la entidad monetaria se convierta en "embargable", dado que el Fondo del Bicentenario pondría en discusión el concepto de "autarquía" del Banco. Los fondos buitres están a la espera de cualquier movimiento en falso del Gobierno para actuar (Ver página 7).

Además del eventual costo político, el riesgo de embargo también repercute en el precio de los bonos y, por consiguiente, en el valor de la oferta del canje. "El 'solapamiento' de intereses entre acreedores y el Estado, que era muy grande hace un mes y hacía prever un canje exitoso, ahora se está achicando", advirtieron desde EE.UU.

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