Ricos que tienen tristeza

Ricos que tienen tristeza
La flaca movilización de ruralistas al Parlamento no logró conmover a los senadores, que ratificaron su apoyo al proyecto de Scioli. Desde el área económica ratifican que el impacto sobre sectores de ingresos medios será escaso o nulo.
El Senado de la provincia de Buenos Aires tratará hoy la reforma tributaria impulsada por el gobernador Daniel Scioli, que ya tiene media sanción de Diputados. A pesar de la protesta de los ruralistas, la normativa no sufrirá modificaciones. Sin embargo, la Unión Industrial de la provincia consiguió que tanto Rafael Perelmiter, titular de Arba, y Martín Ferré, ministro de Industria bonaerense, se comprometieran a excluir de la normativa a los puertos privados operados por grandes multinacionales como Cargill, Bunge y Born o Techint. Es decir, las entidades agropecuarias que ayer organizaron la protesta en La Plata –de la que participaron aproximadamente 200 productores–, conducidos por la Federación Agraria, jugaron a favor de los intereses de las grandes compañías exportadoras. Los puertos que sí deberán pagar el nuevo tributo son los que ofrecen servicios a terceros, como el Puerto de Bahía Blanca. Eduardo Buzzi, titular de FAA, y Mario Llambías, presidente de CRA, señalaron que más allá de la votación de hoy seguirán protestando.

Los senadores bonaerenses, luego de una reunión con el ministro de Economía, Alejandro Arlía, el de Industria y el titular de Arba, decidieron impulsar la reforma tributaria sin ningún cambio. Según indicaron a Página/12 desde el bloque oficialista, "la medida se votará sin modificaciones ya que no hay garantías de que Diputados pueda reunir nuevamente quórum para este tema".

"Había que animarse a encarar estas correcciones en el sistema de inequidad fiscal en la provincia. ¿Puedo dejar pasar que un casco o un castillo de 5 millones de pesos no pague nada y una casa humilde de 25.000 pesos de valor fiscal pague impuestos? No lo puedo permitir", volvió a repetir ayer Scioli, para defender su proyecto.

El lobby más fuerte para dar marcha atrás con la iniciativa fue el de las terminales portuarias. En la provincia hay 20 puertos de los cuales 13 son privados. Anteayer Scioli había justificada el nuevo impuesto para todos estos puertos al indicar que la provincia financia obras de infraestructura para todas las terminales. Sin embargo, tras la presión de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, el Ejecutivo provincial mostró señales de dejar afuera del impuesto a los puertos privados que operan empresas como Cargill y Techint.

"En una reunión con Perelmiter y Ferré le solicitamos excluir a los puertos privados ya que consideramos que el nuevo cargo podía dejar afuera del mercado a muchas empresas. Los funcionarios se comprometieron a realizar nuestro pedido una vez que se sancione la ley", afirmó a Página/12 Pablo Challú, directivo de la UIA bonaerense. El mecanismo de eximición estará previsto en la propia ley.

La protesta en La Plata convocó aproximadamente a 200 productores, encabezados por Eduardo Buzzi. También estuvieron presentes Mario Llambías, presidente de CRA, y otros dirigentes ruralistas. "Vinimos a denunciar y a marcar el repudio por este tarifazo y para decirles que la historia no termina aquí. Más allá del resultado de la votación, no vamos a bajar los brazos y no nos quedaremos quietos", indicó Buzzi, luego de una serie de encuentros con legisladores del oficialismo y la oposición.

Por otro lado, la Cámara Argentina de Comercio también se sumó a las críticas a la reforma tributaria impulsada por Scioli. "Sienta las bases para la avidez fiscal", sentenció la entidad a través de un comunicado.

Luego de un día agitado, donde los ministros de Economía e Industria de la provincia estuvieron reunidos primero con representantes de la UIA y luego con los senadores del FpV, el Ejecutivo provincial decidió no realizar ninguna modificación al proyecto.

En una conferencia de prensa realizada ayer a la noche, Scioli volvió a defender su iniciativa. A partir del incremento en la alícuota del Inmobiliario Rural, la provincia recaudará aproximadamente 150 millones de pesos más por año. Según indicaron desde el Ejecutivo bonaerense, esta medida dejará exento del pago del impuesto al 25 por ciento de la superficie productiva y gravará con más fuerza a las superficies de la Zona Núcleo (norte de la provincia), donde una hectárea está valuada en los 10.000 dólares. Por otro lado, el Impuesto Inmobiliario Urbano afectará sólo al 13 por ciento de los inmuebles –con un incremento máximo del 20 por ciento– y dejará sin incremento al 44 por ciento, mientras que otro 43 por ciento recibirá descuentos en sus tributos.

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