Ricky Martínez, otra vez en la cárcel y más complicado

Ricky Martínez, otra vez en la cárcel y más complicado
El padre del actor, que hoy debuta en Mar del Plata, fue detenido por tercera vez, acusado de ser proveedor de efedrina a narcos mexicanos.
Mientras su hijo pasa uno de los mejores momentos de su carrera –fue figura en Valientes, el programa más visto del año, y hoy estrena obra en Mar del Plata–, Ricardo Daniel Martínez nunca estuvo tan complicado como ahora. Detenido por tercera vez desde el pasado jueves en el penal de Ezeiza –donde pasó la Navidad y donde probablemente también reciba el Año Nuevo–, el padre del actor Mariano Martínez es sospechoso de ser el proveedor de efedrina de una red de narcos mexicanos en la causa conocida como "ruta de la efedrina", y por la que ya hay más de una veintena de detenidos.

Martínez fue detenido el jueves por la madrugada en su casa de Parque Avellaneda, en la avenida Directorio al 3800, por orden del juez subrogante de Campana Adrián González Charvay, quien reemplaza a Federico Faggionato Márquez, suspendido de sus funciones por presunto mal desempeño desde el pasado 15 de octubre. Primero alojado en una dependencia de la Policía Federal y luego indagado por González Charvay, Martínez fue trasladado cerca de las 21 al Complejo Penitenciario Nº 1 de Ezeiza.

"Ricky" está siendo investigado desde el 18 de julio de 2008, después de que se allanara una casaquinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, en la que se habría montado un laboratorio dedicado a la elaboración de drogas sintéticas a base de efedrina.

Entonces, fue detenido el argentino Marcelo Tarzia –quien falleció poco después en la cárcel– y nueve mexicanos, y el nombre de Martínez comenzó a repetirse cada vez con mayor frecuencia. Pero fueron las acusaciones de dos testigos claves las que llevaron finalmente a su primera detención, el 14 de octubre del año pasado, cuando pasó 14 días preso en el mismo penal en el que permanece ahora.

En ese momento, él negó tener vinculaciones con la venta de efedrina y se definió como un "aportante de contactos".

El médico cirujano Gustavo Alfredo Ricchiuto fue de los primeros que aportaron datos fundamentales para implicar a "Ricky", a quien acusó de "conseguir efedrina" a buen precio, y nombró entre sus clientes a Sebastián Forza y a Leopoldo Bina, dos de los tres empresarios que aparecieron muertos el 13 de agosto de 2008 en la localidad de General Rodríguez.

El otro testigo clave fue Armando Juliani, vecino del fallecido Tarzia, quien aseguró haber conocido a "Ricky" cuando éste lo asesoró sobre "cómo embalar y despachar" una encomienda con suelas de zapatos en las que se camuflaba efedrina.

Por entonces, uno de los dueños de la droguería Glamzen SA, "Ricky" fue detenido el 14 de octubre de 2008 y considerado "partícipe secundario" de los delitos de tráfico de estupefacientes y asociación ilícita, por lo que rápidamente recuperó la libertad.

Pero gracias a que el fiscal Orlando Bosca apeló el procesamiento ante la Cámara de Apelaciones de San Martín y pidió que se lo acusara de partícipe primario, el hombre fue nuevamente detenido el 9 de junio pasado.

Un error procesal en aquel momento –el plazo de la defensa para apelar aún no había vencido– permitió que Martínez recuperara la libertad apenas un día después, aunque ahora la queja presentada por la defensa fue rechazada y la decisión de la Cámara de San Martín quedó firme, por lo que el padre del actor fue nuevamente detenido, esta vez más complicado que antes.

Un debut difícil en Mar del Plata

Cuando en octubre de 2008 su padre fue detenido por primera vez, Mariano Martínez acababa de estrenar la obra Closer. La reacción, entonces, fue inmediata: el galán se bajó de las tablas y se recluyó en su departamento de Palermo Hollywood, desde el que apenas difundió un comunicado en el que pedía "comprensión" y "acompañamiento".

Hoy, a horas de estrenar la versión teatral de Valientes en el teatro América de Mar del Plata, y con su padre nuevamente detenido, Martínez parece no querer seguir el mismo camino. Alojado en el hotel Torres de Manantiales desde ayer –pasó la Nochebuena en Buenos Aires–, el actor participó del último ensayo general antes de estrenar la obra que, según todos los pronósticos, será el éxito del verano.

A pesar de haber tenido uno de los mejores años a nivel profesional y personal –protagonista de Valientes, el programa más visto del año, con un promedio de 30 puntos de rating, y flamante padre de una nena–, el balance 2009 del galán se vio inevitablemente empañado desde hace apenas dos días.

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