Ricardo Lagos: "Ser socialista hoy es creer en una sociedad a imagen y semejanza de lo que quieren los ciudadanos"

El ex mandatario chileno habló de la crisis, de las próximas elecciones en su país y de los modelos ideológicos, a 20 años de la caída del Muro.
Al ex presidente Ricardo Lagos le gusta hablar de política. Se nota en el modo en que avanza sobre los temas poniendo sobre la mesa su experiencia ejecutiva pero también sus militancia y sus lecturas. Lagos pasó por Buenos Aires para hablar en una nueva edición del Foro Iberoamericano que viene desarrollándose desde el año 2000, en donde figuras de diferentes campos del poder se reúnen para pensar políticas a largo plazo. Lagos hoy es enviado especial de la ONU para el cambio climático. Lo que sigue es parte del diálogo que el veterano político socialista chileno tuvo con Clarín, a pocas semanas de unas elecciones en las que el oficialismo de la coalición de centroizquierda que gobierna desde hace 20 años Chile se juega su futuro.

¿Cómo explica que tanto usted como la presidenta Michelle Bachelet salgan del gobierno con más popularidad que cuando llegaron al poder?

Tal vez es porque no hay reelección. El problema cuando hay reelección es que a Ud. le van a medir el éxito de su gobierno si consigue ser reelegido, por eso se convierte en candidato desde que jura. A nosotros, en la Concertación, también nos acusan de perpetuarnos. Pero la alternancia la define el pueblo, otra cosa son las reglas con las que se establece una Constitución. Y si a mí me eligieron con unas reglas, si vamos a discutirlas debe ser para que se pongan en acción para el próximo presidente, no para mí. Yo digo que hay vida después de ser presidente, pero algunos no lo saben y siguen aferrados.

¿Qué es ser socialista 20 años después de la caída del Muro?

Alguien decía que Hobsbawm iba a tener que reescribir aquello del siglo corto que comenzó en 1914 y terminó en 1989, porque el siglo XX terminó en 2008, con la caída de Lehman Brothers. Fueron dos los muros que cayeron, el de los fundamentalistas del Estado y el de los fundamentalistas de mercado, a quienes les llegó su propio Muro, con esta crisis internacional. En el fundamentalismo de mercado, la sociedad se hace a imagen y semejanza del mercado, con las desigualdades del bolsillo de cada uno. La gente progresista o socialista piensa que la sociedad debe hacerse a imagen y semejanza de lo que quieren los ciudadanos, quienes deben determinar cuánto debe intervenir el Estado para que el mercado funcione.

¿Y dónde ubica entonces el concepto de justicia social?

Mire, en toda sociedad los ciudadanos quieren ser iguales en algo, es lo que Norberto Bobbio llamaba el mínimo civilizatorio; cuantos más recursos hay, ese mínimo civilizatorio aumenta. La democracia es un proceso donde se va definiendo ese umbral diciendo: ahora podemos aspirar a esto.

La coalición que surgió como una alternativa a la derecha pinochetista está hace 20 años en el poder y, como se dice vulgarmente, deben ser muchos los sapos que hay que tragar. Pinochet murió hace tres años: ¿sigue habiendo vida para la Concertación?

Por cierto que sí. En una coalición hay que medir si son más las cosas que lo unen o separan del otro, porque si los sapos son indigeribles, no tiene sentido. Nosotros iniciamos una transición entre la dictadura y la democracia y luego vimos que había otra mucho más compleja, de largo plazo, que iba del país atrasado al país moderno y de un país que excluía a uno que quiere incluir. Para esta transición lo mejor fue mantener la coalición porque si no los cambios no iban a ser posibles. Hoy hay un Chile distinto; el Chile con 40% de pobres no es el de 13% de pobres, el Chile capaz de enfrentar las violaciones de los derechos humanos también es otro.

En esta elección se da que Ominami, candidato surgido de su partido, va por afuera, y tal vez Ud. comulga más con él que con Eduardo Frei...

Voy a decir algo que a él no le gustaría: en el fondo, Ominami ha sido de la Concertación todo este tiempo. Aquí hubo una mala gestión política de los dirigentes. Si lo hubieran dejado participar de la primaria, nos olvidábamos del problema. En ese momento nadie pensó que él que podía encauzar el descontento por la forma en que se generaba la elección de un candidato.

¿Qué piensa de los que aún dicen que el "milagro" económico de Chile arrancó con Pinochet?

Que no es cierto: el "milagro" consiste en crecer sabiendo repartir y eso comenzó con nosotros.

Cuando dice "nosotros" habla de la Concertación o del socialismo?

De la Concertación. En mi gobierno hice una reforma de salud muy importante pero lo pude hacer porque antes Aylwin y Frei habían elevado el presupuesto de salud y construyeron hospitales y consultorios que no existían. La presidenta Bachelet mejoró a su vez la red de protección social de mi gobierno.

¿Por qué dijo que quienes rodean a Piñera son herederos de Pinochet?

Es que es un hecho, pero también creo que el clivaje "Pinochet sí, Pinochet no", va quedando en el pasado. Para los muchachos de 30, eso es algo de la historia de Chile. Lo importante ahora es que siempre hay una línea divisoria entre los que piensan en el mercado y los que piensan en el ciudadano, y esto es muy claro en Chile: todo el mundo sabe dónde está Sebastián Piñera y donde está el mundo de los otros tres candidatos.

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