Ricardo Alfonsín cree que "hay que volver a un esquema bipartidista"

El dirigente radical afirma que el Acuerdo Cívico y Social escolta a Néstor Kirchner en las encuestas de la provincia de Buenos Aires y confía en que la reunificación de la UCR incluirá a Elisa Carrió y a Margarita Stolbizer.
Ricardo Alfonsín está convencido. Asegura que el Acuerdo Cívico y Social que lo lleva como segundo candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires es el primer paso formal para la reunificación del radicalismo. En ese viaje, dice, el 28 de junio es sólo la primera escala. Aunque sabe que existe la posibilidad de que haya turbulencias. "Sabemos que no es fácil. Con el cobismo, están dadas las condiciones para que regresen. En el caso del ARI y el GEN (que conduce Margarita Stolbizer), creo que tardará un poco más. Pero no pierdo las esperanzas", afirma.

–Dice que con el cobismo las condiciones están dadas para el regreso, pero en la provincia los problemas siguen.

–Es un grupo minoritario el que tiene dificultades. No tuvimos tiempo para ponernos de acuerdo en los 134 distritos.

–¿Realmente cree que el radicalismo puede unificarse?

–Me imagino que avanzaremos nuevamente hacia un sistema bipartidista. El peronismo ocupará la centro derecha, que es donde se siente más cómodo...

–¿Eso es una chicana?

–Repase los dirigentes peronistas a nivel nacional: (Daniel) Scioli, (Carlos) Reutemann, Felipe (Solá), Chiche (Duhalde), (Carlos) Menem, los Rodríguez Saá. El PROperonismo es el neonoventismo y el kirchnerismo es el neosetentismo.

–¿Me va a decir que en su espacio no hay nadie de derecha?

–No, pero hablo de volver a un esquema bipartidista.

–¿Continuará el Acuerdo Cívico después del 28? Contiene a varios dirigentes que compiten por la presidencia...

–Es posible que suceda, pero no es probable.

–¿Y en la provincia? Stolbizer no quiere saber nada con Leopoldo Moreau o Federico Storani...

–En el partido se ha producido un proceso de renovación muy importante. Yo soy parte de ese proceso. Los cambios en la provincia generaron que Stolbizer pueda no tener buena relación con algunos dirigentes, pero con la renovación seguro que sí.

–¿Resucita la UCR con esta elección?

–Sí, nos mandaron en penitencia durante más de ocho años. Yo creo que ya empezó la recuperación. Hay un nuevo radicalismo hoy en la Argentina.

–¿Qué resultado espera para el 28?

–Creo que vamos a ganar las elecciones.

–¿Tienen encuestas que les permiten arribar a esa conclusión?

–No contratamos encuestas ni encuestadores. Da para pensar que cada encuestadora dice lo que quiere escuchar el que la contrata. Nuestra información, la independiente, dice que está Kirchner con un 32 por ciento, segundos nosotros con 28 y De Narváez con 27. Para los analistas, el amplio porcentaje de indecisos podría volcarse mayoritariamente hacia nosotros.

–¿No le parece que hay más acusaciones que propuestas en esta campaña?

–Las mejores propuestas pueden fracasar si no se dan condiciones políticas que hagan posible que las decisiones produzcan los resultados previstos. Hay que hacer un acuerdo republicano entre todas las fuerzas políticas: respeto irrestricto de la Constitución, acuerdo para reformar el Consejo de la Magistratura, debate de la coparticipación, terminar con los superpoderes, combate frontal contra la corrupción, recuperar el Parlamento como instancia de control.

–¿Usted le atribuye el mismo valor a la seguridad que Francisco De Narváez?

–No, para nada. En la provincia, las instituciones que se ocupan de la seguridad son la policía, el sistema judicial y el carcelario. Un diputado nacional no tiene ninguna competencia sobre esas instituciones. Ahora, si tiene un plan, como dice, ¿por qué no se lo acerca a Scioli? Me da fastidio que el PROperonismo engañe a la gente haciéndole creer que estamos eligiendo a un ministro de seguridad o a un gobernador.

"No puedo ser Raúl Alfonsín"

¿Qué aprendió de ser el hijo del presidente?

–Era una situación ideal, aprendía a ser político y era anónimo. Pero lamentablemente no se puede ser político y anónimo.

–¿Hoy le exigen que sea como su padre?

–Algunos lo hacen de buena fe. Y hay una proporción que cree que no puedo y por eso me lo exige. No sólo yo no puedo ser Raúl Alfonsín, hay muchos que no pueden. Pero si no soy yo, parece que es cuestionable.

–¿Qué es lo que más extraña?

–Por momentos siento que no caí en la cuenta de que ya no está. Me pega fuerte cuando voy a los actos y pasan videos del viejo. Su ausencia nos genera problemas a varios: siempre que teníamos que tomar decisiones difíciles lo íbamos a consultar. Era la persona en la que uno descargaba la responsabilidad

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