Los Reyes Magos no existen, Miguel.

COPA LIBERTADORES / SAN LUIS 2 - SAN LORENZO 0: Aunque Russo confiaba en que los futbolistas le iban a responder, en la final que fueron a jugar a México, tampoco lo hicieron y no le quedó otra que despedirse.
Una noticia cruenta para los niños que aún se permitan el don de la imaginación: los Reyes Magos no existen. Una noticia para Miguel Angel Russo que, a juzgar por su conducta en las turbulentas últimas semanas en Boedo, todavía mantiene cierta ingenuidad: el único Reyes que apareció por Potosí fue José, y el regalito lo dejó en la red, la sentencia de eliminación para este San Lorenzo que no abundó en manotazos para torcer el destino. Porque el final sonó a ultra anunciado, porque el andar a los tropiezos del último tiempo no amagaba con enderezarse, más allá de la confianza "a muerte" de Russo hacia los jugadores. Porque, como el propio capitán Adrián González declaró "tendríamos que haberle demostrado el apoyo al técnico en la cancha". Será por eso que eligió el mutis por única vez en su gestión para el ocaso: renunció al buzo que ostentaba desde junio del 2008. Ya en el hotel Westin, tras la derrota, se lo comunicó primero al presidente Savino, después a todo el plantel, y luego lo oficializó en conferencia de prensa.

Sabía Miguelito de lo que burbujeaba en la olla. Se lo vio desesperado por conocer la alineación del San Luis. Lo mandó a Cinquetti a averiguarla, asomó el hocico por la puerta del vestuario para ver si ya estaba pegada, como si en uno o dos nombres del rival le fuera la vida. Y el rival lo sopapeó a gusto y disgusto, sobre todo en la segunda etapa. Casi una continuación de la pobreza que San Lorenzo venía exhibiendo, no por nada perdió en ocho de los últimos once partidos. El empate sin maquillaje ante Arsenal no podía suponer un paso adelante. No por nada hace tres semanas los hombres fuertes del oficialismo y Marcelo Tinelli estuvieron seis horas reunidos discutiendo si su permanencia en el banco era adecuada para superar la primera fase. Y si no traspuso la puerta fue porque el presidente apretó stop amagando con acompañarlo. Pues bien, nada cambió. Y el consenso "tácito" que quedó de las charlas de aquél martes se cumplió: Russo no dirigirá ante Vélez. Era casi ofrecerse en sacrificio ante una parcialidad golpeada y otra, la visitante, con notable antipatía para con él desde que abandonó Liniers por La Boca. Anoche, en el vestuario anduvieron Savino, su ladero Daniel Fernández y Héctor Viesca, pero la charla entre el presidente y Miguelito se dio, durante veinte minutos, en la habitación del DT en el hotel de la delegación. El entremés del final.

Y todos los fantasmas que merodearon en los encuentros previos al receso por Eliminatorias desfilaron por México. La ausencia de ese plus de ímpetu que se observó contra Libertad, la cadena suelta que descubrió Colón... Ayer fue Silvera el de la roja. Y pudo ser Chaco Torres, en un par de raptos, mientras el coach pedía calma. Las diferencias, que habían llevado la relación entre parte de los jugadores, el DT y el profe Cinquetti al mínimo, volvieron a flotar sobre la superficie. Los jugadores, como en el 2005 con Veira, también quedaron tocados. Cuando se acercaron al grupete de hinchas que llegó a Potosí (parte de ellos, barras), hubo gestos poco amistosos. Los barras, luego, fueron al hotel, donde hablaron con Ledesma y Rivero, comieron y hasta se hicieron de un bolsón de camisetas...

Lo concreto es que, otra vez con el río crispado, San Lorenzo quedó eliminado en la Libertadores. Y se quedó sin DT. ¿Será la hora de Simeone, el gran candidato? La desilusión prima. Como la de los chicos, cuando se enteran la verdad de los Reyes...

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