Revuelo por un edificio público

En Centenario, tanto el Municipio como el Consejo Provincial de Educación se adjudican la propiedad de un inmueble donde funcionó un colegio.
El intendente Javier Bertoldi junto con un nutrido grupo de funcionarios de su Gabinete y concejales oficialistas “tomaron” ayer un edificio municipal donde por estos días funciona la Escuela para Adultos Nº 8 (EPA).

En ese inmueble funcionaban hasta hace unos años los talleres de la Escuela de Educación Técnica Nº 2 (EPET), pero ahora que el establecimiento cuenta con talleres propios, Bertoldi reclama al gobierno provincial ese edificio para la comuna.

La toma de posesión del inmueble generó el rechazo del titular del Distrito de Educación VI, Gerardo Romero, quien afirmó que la Ordenanza 19/84 de esta ciudad avala que el Municipio donó parte de los terrenos municipales a la escuela técnica.

La situación generó revuelo político. Bertoldi dijo tener razón sobre la interpretación de la normativa y acusó al gobierno provincial de “usurpar” ese edificio comunal, mientras que Romero deslizó que el intendente tuvo una igual actitud.

“Yo creo que Romero debe haber leído mal porque la ordenanza está muy mezcladita”, dijo el jefe comunal a La Mañana de Neuquén, antes de firmar el acta de ocupación del edificio con el director de la EPA Nº 8, Néstor Scaraffoni.

Bertoldi no habló de toma de posesión sino de “recuperación” de un edificio municipal después de muchos años.

“La donación del terreno que se hizo en su momento para los talleres de la EPET de los terrenos de la calle Villegas y Costa Rica (lugar donde hoy funcionan los talleres de la escuela técnica). Este edificio es municipal y estuvo prestado hasta que terminara la construcción de los talleres. Me cansé de llamarlos por teléfono (al ministro de Gobierno y Educación, Jorge Tobares), hace 20 años que no construyen una escuela en Centenario, no tienen excusa”, dijo el jefe comunal.

“Creo que esto habría que haberlo hablado en otros niveles. Esta es una responsabilidad del director (por Scarafoni) si avala la permanencia de esta gente dentro del edificio. Esto es una escuela”, dijo Romero visiblemente molesto.

Según la Ordenanza 18/84 exhibida por Romero, el terreno en cuestión es una fracción del Lote “A” de 2.738 m2 de 10.881 que tiene el total del lote triangular que se puede apreciar al subir la segunda rotonda en Centenario.

Pero el jefe comunal y sus asesores legales aseguraron todo lo contrario. Aseguraron que en los considerandos de la ordenanza, la donación del edificio expiraría una vez que los talleres fueran construidos. Además, explicaron que la donación se hizo sobre los terrenos donde hoy se construyen esos talleres, que no son los mismos que aquellos donde funciona hoy la EPA Nº 8.

Escenario

El Estado no esun sindicato

Por ADRIANO CALALESINA

Centenario > Bertoldi tiene razón y se equivoca a la vez. La toma de posesión del edificio municipal muestra un símbolo de autoridad, de decir “basta” a un avasallamiento institucional. También es un mensaje para el gobernador Jorge Sapag, a quien le quiere demostrar con esa actitud que no es un “intendente blando”.

Dice estar cansado de la burocracia, de notas y llamados telefónicos, y optó por él mismo ejecutar la interpretación de una ordenanza que podría haber sido sólo un debate de abogados en un despacho y no de escenario cirsense. Pero en tiempos electorales, todo es posible.

Es cierto que el gobierno provincial tiene deudas históricas con Centenario y el pase de factura con la frase del intendente “en 20 años ustedes no construyeron una escuela”, dolió a las autoridades del Distrito de Educación VI, que asintieron con la cabeza los polémicos dichos.

Pero por otro lado, el jefe comunal aún no se encuentra centrado en su rol institucional y prefiere dejarse llevar por un excesivo pragmatismo que, muchas veces, le resulta mejor que la burocracia. El Estado no es un gremio y ayer la actitud de Bertoldi y sus funcionarios fue más parecida a un reclamo sindical dentro del propio Gobierno. El intendente tiene que rebajarse a tener una “actitud piquetera” para lograr sus fines legítimos pero de ahora en más no podrá cuestionar a terceros, reclamos justos con este tipo de metodología. La línea política del intendente proviene de raíces sindicales y sabe perfectamente de estas cuestiones.

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