Revolución verde para la recuperación

Por: Barack Obama

Dos siglos atrás, Gran Bretaña estuvo a la vanguardia de una nueva era industrial que transformó a nuestra pequeña isla en una usina económica global. Ahora debemos utilizar nuevamente el conocimiento y la experiencia de nuestros ingenieros y científicos para emprender una revolución verde que cambiará significativamente la forma en que vivimos y trabajamos.

En una cumbre histórica la semana pasada en Italia, los líderes del G-8 acordamos limitar el calentamiento global a 2 grados por encima de los niveles preindustriales y reducir sus emisiones en un 80% para el año 2050. Sé que a muchos estas cumbres pueden parecerles charlas de negocios con discusiones abstractas sobre temas de escasa relevancia para sus vidas cotidianas. Pero el cambio climático afectará a cada individuo, cada familia, cada comunidad, cada empresa, cada economía y cada gobierno. Y estoy resuelto a que Gran Bretaña esté a la vanguardia de la transición a sociedades con bajo consumo de carbono. No sólo porque es nuestro deber moral para las futuras generaciones y porque el cambio climático, causado en gran medida por los países más ricos, afecta más duramente a los países más pobres y vulnerables. Sino porque este nuevo enfoque sustentará nuestro empuje hacia la recuperación económica.

Para el año 2015, el sector ambiental global se elevará a 4,3 billones de libras esterlinas y sustentará decenas de millones de empleos. De modo que los países y las empresas que desarrollen con mayor rapidez tecnologías y servicios recogerán las mejores recompensas, tal como ocurrió con la revolución industrial. Nosotros ya lideramos el mundo en muchas tecnologías ambientales, desde turbinas eólicas costa afuera hasta la instrumentación ambiental. En una década, 1,2 millón de personas en el Reino Unido estarán empleadas en el sector verde como consecuencia de las decisiones de inversión que estamos tomando. Fábricas que elaboren productos que ahorran energía, constructoras que erijan sistemas de energía renovable, científicos que trabajen para desarrollar nueva energía nuclear, mecánicos que mantengan los motores híbridos y gente que instale aislamiento en las casas: esa es la mano de obra del futuro. Por eso, al cumplir con nuestras obligaciones internacionales, debemos aprovechar la oportunidad de realizar una transición integral a un futuro más verde y limpio para Gran Bretaña.

Hace dos semanas, el gobierno lanzó el proyecto Construyendo el Futuro de Gran Bretaña, que establece nuestro plan radical para la recuperación y el ingreso en una era digital de alta tecnología y bajo consumo de carbono. Llevaremos adelante una nueva política industrial más activa, invirtiendo con miras a una red de banda ancha de alta velocidad para 2016, y apoyando a industrias futuras como la biotecnología y las ciencias de la vida. Y en la próxima quincena seguiremos avanzando con una serie de anuncios sobre automóviles y ferrocarriles eléctricos y casas y comunidades con eficiencia energética.

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