LA REVOLUCIÓN DE RÍOS: PROPUSO A LOS EMPLEADOS PÚBLICOS QUE TRABAJEN UNA HORA MENOS

La administración del ARI ha enfocado la vista en los conflictos estatales. Ajena a la realidad que hay detrás de la administración pública dónde existe una sociedad que demanda servicios, la mandataria y sus colaboradores se desvelan en atender los reclamos estatales y los días; los meses, y los años de gestión se le va consumiendo en ese intríngulis ideológico por no defraudar a ellos, sus electores.

Con una mezcla de sana demagogia y de miopía, la administración del ARI cree que los problemas de la provincia se resuelven si logra conformar a los 100 dirigentes estatales que todos los días le tocan el bombo en la Casa de Gobierno; en la puerta de su casa; o en cada acto público.

Para terminar con este problema presentó al ATE una propuesta para descomprimir el conflicto la insólita propuesta consiste en "reducir en una hora la jornada laboral y, además, los agentes podrán acceder a licencias extraordinarias.

La medida beneficiaría a unos 1400 empleados del escalafón seco que no perciben adicionales salariales.

La revolucionaria propuesta fue revelada por el ministro de Gobierno, Guillermo Aramburu, y transmitida al sindicato el pasado viernes para que los agentes del escalafón seco que no perciben ningún tipo de plus salarial puedan acceder a licencias extraordinarias a la reducción en una hora de su jornada laboral, como una alternativa para lograr destrabar el conflicto.

Aramburu detalló que la propuesta "sólo contempla al personal del escalafón seco que no percibe ningún tipo de adicional, comprendiendo a las dos categorías esenciales de la administración pública, POMyS y PAyT", abarcando unas 1400 personas que prestan servicios dentro y fuera de la Casa de Gobierno.

El funcionario reconoció que dichos agentes "cobran mucho menos" que otros empleados del Estado, a raíz de que gestiones anteriores han otorgado adicionales y plus a distintas áreas "generando diferencias entre la gente que lleva a cabo la misma tarea".

Por ello, consideró que el ofrecimiento de reducir en una hora la jornada laboral y la posibilidad de acceder a licencias extraordinarias antes del 1 de julio permitirían "compensar" la inequidad salarial respecto a otros sectores, habida cuenta de la imposibilidad del Ejecutivo para poder afrontar una recomposición.

No obstante, Aramburu adelantó que en la propuesta también se contempla que "a partir del 1 de julio, se realicen reuniones en comisión para determinar cómo se llevará a cabo el reajuste escalafonario de este sector, que es el más postergado de la administración publica".

De esta manera el gobierno olvida que fuera de la administración pública existen trabajadores del ámbito privado que tienen jornadas laborales de 8 o más horas y no cuentan con ninguno de los múltiples beneficios que tienen los empleados públicos que, incluso, hasta pueden desempeñar otras funciones luego de concluir su horario laboral.

Aquellos trabajadores del ámbito privado no tienen la posibilidad de presionar por más prebendas; no buscan privilegios, y que, seguramente deben pedir un permiso especial para poder ir a hacer un trámite en alguna dependencia pública dónde sufren destratos y largas colas cuando no están de paro y, hacer cola desde las 5 de la mañana en el Hospital para obtener un turno u otras viscisitudes más, y claramente se pueden sentir víctimas de la inequidad por parte de un Estado que debe velar por el derecho de todos los ciudadanos y no por un sector en especial.

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