Revisión de vehículos: crece la demanda en los talleres

Entre los trámites que se acumulan cada fin de año, hay uno que viene copando muchas agendas: la revisión técnica obligatoria (RTO) del auto o la camioneta. Por estos días, los dos talleres mecánicos habilitados en la ciudad para obtener la oblea vienen realizando más chequeos conforme avanza el calendario, en virtud de tres coincidencias: el vencimiento —el martes 30— del plazo para la verificación de vehículos patentados entre 2001 y 2005; la renovación de obleas para modelos anteriores a 1995 y la llegada de las vacaciones que imponen tener en regla la papelería y los requisitos de seguridad.
Ultimo minuto. En el taller de Isva (Uriburu y Circunvalación) supieron de momentos con mayor demanda, aunque esperan un aluvión para la última semana del año. "La gente no espera hasta el último día de plazo; espera hasta el último minuto", ironizó un empleado, recordando otros meses en que se extendía la atención "hasta la 1 de la mañana y a las 3 ya había gente para entrar a las 6".

   La empresa implementó un sistema de turnos de lunes a viernes de 6 a 22 (sábados de 6 a 19) que, además de impedir largas y tediosas colas, les permite atender entre 12 y 14 vehículos por hora.

   Diley, el otro taller, también tiene más trabajo, aunque aún no se ven las colas de otros momentos porque la firma amplió sus instalaciones. "Tenemos una nueva línea de suspensión y se incorporó personal. Así estamos con una espera de 35 minutos", dijo el ingeniero Rubén Barra, que calculó en 200 las RTO diarias. La empresa de Francia al 5800 atiende de lunes a viernes de 7 a 20 (sábados de 6 a 14).

Necesidades. Además de quienes deben renovar la RTO o hacerla por primera vez, algunos quieren evitar que un exigente control caminero atente contra las vacaciones. Además, en las colas para hacer las verificaciones ya se rumorea que la falta de RTO es esgrimida por algunas compañías de seguro para no reconocer un daño que pudiera haberse originado en una falla del vehículo siniestrado.

   Pero más allá de la preciada oblea que se coloca en el parabrisas, la RTO es un chequeo de cómo está el vehículo en lo atinente a suspensión, tren delantero y trasero, emisión de escape, ruidos, dirección, luces y frenos. Para cumplir con el trámite hay que llevar la tarjeta verde, carné de conducir, recibo de la última cuota de seguro y patente y, de tener GNC, la tarjeta amarilla.

Obligaciones. En este sentido, desde Seguridad Vial de la provincia se recordó que desde el 1º de enero todo vehículo de tres o más años de antigüedad deberá exhibir la constancia de RTO para poder circular por el territorio santafesino. Así, la calco será tan exigible como la licencia de conducir, la cédula verde (o en su defecto la tarjeta azul), el DNI, comprobante de seguro en regla y el recibo de pago de la patente (ver infografía).

Más seguros. Además de los papeles en regla necesarios, desde la repartición provincial recordaron también que se debe circular con las luces bajas encendidas las 24 horas, que es obligatorio el uso del cinturón de seguridad para todos los ocupantes del vehículo y que los niños menores de 10 años no pueden viajar en el asiento delantero.

   Además, se sugiere revisar todos los dispositivos de seguridad como frenos y luces antes de emprender un viaje, no manejar si se ha bebido alcohol, respetar siempre los límites de velocidad, evitar maniobras riesgosas y condiciones desfavorables de conducción como la lluvia intensa o la noche.

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