Revisarán las habilitaciones de los bares de Yrigoyen y Alem

Por decreto, Pulti creó una comisión que trabajará durante dos meses y analizará todos los permisos de esa zona de la ciudad. El resultado del informe será clave para determinar si se retiran las habilitaciones de algunos locales.

El intendente Gustavo Pulti creó una comisión que revisará las habilitaciones de los bares de Alem e Hipólito Yrigoyen y prepara un informe que será clave para determinar si la Municipalidad retira algún permiso. Pero no sólo eso: además el gobierno está preparando un proyecto de ordenanza para que los locales nocturnos tengan un controlador de capacidad electrónico. La intención es que se instalen antes del verano.

La comisión creada estará integrada por dos funcionarios de la secretaría de Gobierno, dos de Planeamiento y dos de la Procuración municipal. Sesionará, al menos, cuatro veces por mes. Además, dos de las reuniones serán abiertas y podrán participar los vecinos. De todas maneras, el gobierno invitará especialmente a las asociaciones vecinales de Alem, de la plaza Mitre y a la Defensoría del Pueblo.

"Hay que tener en claro que esto es para cuidar a los jóvenes que van a divertirse", contó el secretario de Gobierno, Ariel Ciano. Y explicó: "Proponemos la participación activa de los vecinos para trabajar en conjunto y así llegar a una solución para evitar los excesos".

En principio, la comisión trabajará durante dos meses y como resultado presentará un informe donde se detallará la situación de cada uno de los locales. Con ese trabajo, el gobierno decidirá qué hacer. Pero no se descarta que en caso de detectar graves infracciones, se retiren habilitaciones.

La gestión del intendente cree que la nocturnidad descarriló, por lo que tratará de profundizar la creación de nuevos pactos de convivencia. "Hay excesos que ponen en riesgo la seguridad y la salud de los jóvenes. Pero además le generan problemas a los vecinos, que hace legítimos reclamos", explicó el secretario de Gobierno.

La comisión revisará las habilitaciones que la Municipalidad dio en los últimos 15 años. El resultado será clave en el caso que se concrete un proyecto que desvela al intendente: el traslado de los bares a la escollera Norte. Es que sólo se podrán mudar los locales que estén en regla.

Las revisiones se harán para determinar cómo fueron dadas las habilitaciones, cuántas infracciones cometieron los bares y hasta si han violado clausuras. En la Municipalidad hay preocupación porque algunos bares no cumplen con los rubros para los que fueron habilitados. Es más, hay locales que ni siquiera respetan las clausuras.

El gobierno quiere ordenar la nocturnidad, pero reconoce que el problema también es cultural y social. Y cuentan una anécdota para graficarlo. En un operativo, se le secuestraron bebidas alcohólicas a menores. Unas horas después, la reacción de los padres sorprendió a los inspectores: les pidieron que le devuelvan la bebida.

"No se trata de evitar el esparcimiento de los jóvenes sino de que puedan desarrollar esa actividad en lugares seguros y, de esta forma, asegurar que lo hagan en las condiciones adecuadas", dijo Ciano.

La Municipalidad plantea cuatro ejes para reordenar la nocturnidad: el primero, es trasladar los bares a la escollera; el segundo, crear nuevos acuerdos de convivencia; el tercero, que los chicos se diviertan pero cuidando su salud; y el cuarto, fomentar la participación ciudadana escuchando la voz de los vecinos.

Más medidas

Para tratar de ordenar, el gobierno está preparando un proyecto de ordenanza para que los bares instalen controladores electrónicos que indiquen el cantidad de personas que hay dentro de un local. De esta manera, los clientes podrán tener datos precisos del factor de ocupación. El sistema provocaría que en todas las puertas de los bares haya una pantalla electrónica que indicará la cantidad de personas permitidas y las que hay dentro del local en ese momento. Cuando la capacidad se sobrepase podría llegar a sonar una alarma.

El gobierno ya está trabajando en el proyecto de ordenanza y es posible que lo presente en las próximas semanas. La intención es que el sistema se instale antes del verano.

Además, la Municipalidad insiste en la modificación de los horarios de cierre de bares y boliches. "La peor combinación para la salud de los chicos es el alcohol y la nocturnidad. Nos sigue llamando la atención ver a jóvenes alcoholizados a las siete de la mañana. Por eso queremos poner límites", explicó Ciano. Y aseguró: "Creemos que hay que hacerlo como lo hacen todas las ciudades del mundo".

Por otra parte, el secretario de Gobierno adelantó que este fin de semana se profundizarán los operativos de control de alcoholemia y tránsito. Serán coordinados por la subsecretaría de Control en diferentes zonas como Centro, Sierra de los Padres, Constitución, Alem, e Irigoyen, entre otras.

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