"Voy a revisar los contratos uno por uno"

Bergia anticipa lineamientos de su gestión en la Cámara. Desistirá del aumento presupuestario que pedía Mastandrea. Juan José Bergia fue el protagonista de la semana política que pasó, al consagrarse como presidente de la Legislatura mediante un acuerdo de último momento con Jorge Capitanich, que cortó doce años de conducción parlamentaria rozista.

Ahora, acusado de traidor por Convergencia Social, dice que en realidad "el que se equivocó es Rozas, por poner a su agrupación por delante de la Unión Cívica Radical".

Sobre la gestión que iniciará en días más, asegura que no será el "voto 17" del gobierno, revela que desistirá del incremento de 60 millones de pesos que el rozismo quería para la Legislatura y se compromete a revisar los contratos de personal "uno por uno" para limitar el desborde del gasto legislativo.

Transición desprolija

"Estamos armando todo el equipo de trabajo que me va a acompañar, porque quiero saber dónde estamos parados en el tema presupuestario", dijo Bergia a NORTE. Cuando se le preguntó si tiene conocimiento de otra "Operativo Retirada" del rozismo, dijo haber recibido versiones "de que hubo en estos días ascensos y recategorizaciones, que quiero analizar con tranquilidad, porque son decisiones que no me parecen convenientes".

"El tema central es el presupuesto", remarcó. El nuevo presidente dijo que desistirá del proyecto presupuestario que había elaborado Mastandrea, que pretendía contar el año que viene con un total de recursos de 194 millones de pesos, casi 60 millones más que los 136 millones de este año. "Nos vamos a mantener con la cifra actual, con el compromiso de que los aumentos salariales que se aprueben para los empleados públicos provinciales también sean para los trabajadores del Poder Legislativo", indicó.

En cuanto a la transición abierta entre la gestión de Alicia Mastandrea y la suya, que todavía no se inicia, dijo que la dirigente rozista "me dijo que estaba a nuestra disposición y que teníamos su apoyo para que todo suceda ordenadamente, pero luego la realidad nos fue mostrando que las cosas no son tan normales ni prolijas como quisiéramos. Por eso vamos a revisar los contratos uno por uno".

Bergia dijo que también hará que los diputados "cumplan con los cupos de contrataciones que tienen, porque no puede ser que algunos legisladores cumplan y otros tenga 70 u 80 contratos. Los diputados tenemos que entender que no somos los dueños de la Legislatura. Por eso no quiero el incremento presupuestario, porque la provincia no está como para gastar 60 millones de pesos más en una caja política".

El acuerdo con Capitanich

Luego, el legislador aceptó ayer una reconstrucción de cómo fue el acuerdo con Jorge Capitanich que le permitió llegar a la presidencia de la Cámara. "Ya hace dos o tres meses el Mopar nos había autorizado a hablar con el gobierno si nos convocaban. El gobernador nos convocó, le dijimos que había varios nombres radicales para ese cargo, como Mastandrea, Peche, Castelán o Bergia, y en otra reunión nos dijo que prefería Bergia, porque yo le inspiraba confianza y respeto. Pero nos dijo que iba a convocar al diálogo al doctor Rozas, y nos pareció bien", dijo.

"Le dijimos a Rozas que no se podía circunscribir a un solo nombre (el de Mastandrea), le pedimos analizar la posibilidad de que fuera otro el elegido, pero no lo hizo, y en la Convención tampoco se atendió nuestra postura. Para nosotros el crack fue cuando un legislador me dijo ‘que nos quedáramos tranquilos, que nos iban a respetar nuestro lugar en las boletas’. O sea que estaban hablando de nuevas elecciones porque estaban apostando a una intervención de la Legislatura. Entonces quise ser un factor de unidad, para evitar un trauma institucional semejante", comentó.

Luego llegó la tormentosa reunión del bloque de la Alianza, antes de la sesión del martes pasado, en la que informó del acuerdo. "Preferí dar la cara y decirlo", dice. Algunos diputados y dirigentes lo insultaron, y también hubo una discusión telefónica con Rozas. "El error de él fue no ver que de este modo se logró tener un presidente radical. Eso pasa porque siempre puso a Convergencia Social por delante del partido, y no supo entender que no se puede tener todo estando en minoría. Debió intentar una salida honrosa, y no el desastre que fue ese día", objetó.

"No soy el voto 17"

Bergia dice que ahora su responsabilidad es "mostrar que no vine para llenarme los bolsillos", y asegura que lo único que Capitanich le pidió a cambio de los votos del Frente Chaco Merece Más en la elección legislativa fue "transparencia, honestidad, consenso y diálogo".

Cuando se le preguntó si el trato no implica que será el "voto 17" del oficialismo de aquí en más, lo negó. "Nadie me va a imponer nombres o leyes. No quiero que la Legislatura sea un botín o una caja para el sustento político. Por eso voy a armar mi equipo con un criterio pluralista, multipartidario. Voy a ser el voto del consenso. Las cosas que sean positivas para la provincia, las voy a apoyar, y a las otras no".

Comentá la nota