Al revés del resto del mundo, Europa reduce su gasto militar

El presupuesto total caerá US$ 4000 millones; alertan sobre riesgos
PARIS- Mientras los gastos militares globales aumentan en forma sostenida, Europa Occidental se convirtió en la excepción. Los grandes países de la Unión Europea redujeron en forma considerable sus presupuestos militares en la última década, alentados por un largo período de paz continental y obligados por la crisis.

Sin embargo, si esa tendencia se prolonga, la capacidad defensiva del bloque corre el riesgo de disminuir en forma irreversible, temen los especialistas.

"El gasto militar en Europa caerá en casi 4000 millones de dólares a fines de 2009 a causa de la crisis económica", estimó la revista británica de defensa Jane´s en su último número. La República Checa, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Polonia y España serán los países que más comprimirán sus partidas de defensa.

El gasto militar del bloque en 2009 será de 302.560 millones de dólares, contra 306.540 millones en 2008.

El único país que incrementará su presupuesto de defensa este año por su participación en Irak y en Afganistán será Gran Bretaña, con un aumento de 1400 millones de dólares, hasta alcanzar un total anual de 75.750 millones de dólares.

En comparación con otros grandes países del mundo, el contraste es todavía más significativo: China extendió su gasto militar 194% entre 1999 y 2008; Rusia, 173%; Estados Unidos, 66%, y la India, 44%.

Un prolongado período de paz y la ausencia de una amenaza territorial crearon en los gobiernos europeos la idea de que cuando sea necesario un mayor esfuerzo defensivo será obtenido recurriendo a partidas presupuestarias específicas. Esa actitud política parece difícil de cambiar en el futuro, a pesar de las advertencias castrenses y de especialistas en defensa.

"La reducción sensible de presupuestos de defensa europeos se produce en el marco de una extensiva modernización de sus fuerzas armadas y la voluntad creciente de los responsables políticos de dotar financieramente a las misiones internacionales de mantenimiento de la paz", señaló un reciente estudio sobre mercados militares en Europa.

Esa reducción de medios sobreviene también en momentos en que los grandes países europeos, como Francia y Alemania, subrayan su voluntad de consolidar las incipientes estructuras de defensa europea y después de que el presidente Nicolas Sarkozy decidió el regreso de Francia al comando unificado de la OTAN, que había abandonado en 1966.

"Francia y Gran Bretaña, que tienen tropas desplegadas en Afganistán y juntas representaron cerca del 48% del gasto total de los miembros europeos de la OTAN en 2008, deben tomar difíciles decisiones presupuestarias que afectarán a sus respectivas estructuras de defensa", dijo Dan Darling, experto de Forecast International Inc.

"Estamos gastando miles de millones de libras en armas que no necesitamos y demasiado poco en equipamiento imprescindible para nuestras tropas", acusó recientemente Nick Clegg, líder de los demócratas liberales británicos.

En Francia, la reacción vino del interior de las fuerzas armadas, donde la decisión de Sarkozy de reducir 54.000 puestos en seis años lo enemistó con los altos mandos. "Sin mayores inversiones por parte de las grandes naciones de Europa, las capacidades defensivas seguirán siendo inadecuadas", explicó el francés Yves Boyer, de la Fundación para la Investigación Estratégica.

Esa falta de recursos tendrá, según los expertos, consecuencias graves para el visionario proyecto de integración continental: "Sin medios, el primero en verse afectado será el gran proyecto de defensa europea", subrayó Darling.

En un mundo cada vez más ávido de armamento, el bloque también padece deficiencias en su industria de defensa. "Es totalmente engañoso hablar de una industria europea de defensa. Hoy nada de eso existe", afirmó Guy Anderson, de Jane´s .

Mientras tanto, el gasto global batió un récord en 2008, con 1,46 billones de dólares, señaló el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri). Según esa institución, China se convirtió en 2008, por primera vez, en el segundo inversor militar, después de Estados Unidos.

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