Revés para Jaime en una investigación por sobreprecios

Por Paz Rodíguez Niell

La Cámara Federal ordenó reabrir una causa que investiga al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, acusado de haberle provocado un perjuicio millonario al Estado con presuntos favores otorgados a la empresa concesionaria de trenes Ferrovías.

El juez federal subrogante Octavio Araoz de Lamadrid había sobreseído a Jaime el 2 de junio pasado en un fallo que los camaristas consideraron "sumamente prematuro".

El juez no esperó siquiera el resultado del peritaje que él mismo había ordenado, un estudio que, a juicio de la Cámara, era "indispensable" para determinar si se había cometido un delito. Los camaristas advirtieron además que Aráoz de Lamadrid "omitió valorar" un informe presentado por la Auditoría General de la Nación, el máximo órgano de control externo de la administración pública, y que no permitió que opinara tampoco el fiscal del caso, Patricio Evers, pese a que tenía delegada la investigación.

"Se presenta cuanto menos apresurado expedirse del modo en que lo hizo el a quo [el juez] sin que el acusador haya podido concluir con la investigación que tenía en marcha y quitándole la posibilidad de dictaminar sobre el mérito de los elementos incorporados", sostuvo la Cámara. El fallo fue firmado la semana pasada por Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero, que revocaron el sobreseimiento y ordenaron avanzar con las pruebas pendientes "con la mayor celeridad posible".

Jaime tiene varias causas abiertas en su contra. La que se acaba de reabrir lo investiga por dos resoluciones de 2003 que, según lo denunciado, "obligaron abusivamente al erario público".

Lo que se cuestionan son contratos para remodelar estaciones ferroviarias y para restaurar y modernizar la flota de trenes. Por un lado, se denunció que Jaime había aceptado pagarle a Ferrovías tareas que ésta se había obligado a realizar cuando asumió la concesión (como mantener los vagones). Por el otro, se lo acusó de haber aprobado pagos superiores a los de mercado para los trabajos.

Una medida sorpresiva

Hasta hace algunos meses, Aráoz de Lamadrid no tenía la causa en su poder porque había delegado la investigación en el fiscal. El expediente volvió a sus manos cuando dos asociaciones civiles solicitaron tener acceso a las actuaciones. Si bien Evers llevaba el caso, ese tipo de pedidos sólo puede ser resuelto por un juez. Así fue como Aráoz de Lamadrid retomó el control, rechazó el pedido de las asociaciones y cerró la causa. Afirmó entonces que el caso se habría convertido en una "excursión de pesca" y que no había fundamentos para sostener que Jaime hubiera cometido el delito denunciado.

Esa decisión fue apelada por Evers y por el fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido, que la consideró "irrazonable", "arbitraria" y "a todas luces prematura".

Aráoz de Lamadrid tiene a su cargo el juzgado federal N° 9 en forma interina desde hace tres años, cuando el tribunal quedó vacante. Entonces, el Consejo de la Magistratura abrió un concurso para designar un nuevo titular. Aráoz de Lamadid se presentó, pero obtuvo un 1 en el examen escrito y quedó en el puesto 23. No obstante, siguió al frente del juzgado y la vicepresidenta del Consejo, la kirchnerista Diana Conti, elogió su labor.

Ahora, vuelve a tener posibilidades de ser designado: a instancias del oficialismo, el Consejo anuló aquel concurso y volverá a tomar los exámenes.

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