Revelan “persecución” y advierten sobre riesgos

DESPIDOS EN CARNES PAMPEANAS
Advertencia: un sindicato que funciona hace 8 meses denunció que los empresarios maltratan a sus dirigentes y afiliados porque están decididos a “no dejar pasar nada que atente contra los derechos de los trabajadores”. El planteo se formalizó ante el Ministerio de Trabajo.

El Sindicato de la Carne de Santa Rosa denunció la existencia de una “persecución” gremial de la empresa Agroindustriales Argentina S.A. (Carnes Pampeanas) y advirtió sobre los riesgos con que se está operando la caldera de ese frigorífico, luego de que la firma despidiera a los dos matriculados que estaban encargados de esa tarea, Juan José Iraola y Javier Iraola. El argumento del despido fue que se negaron a seguir realizando horas extras, como lo venían haciendo desde hacía un mes de manera ininterrumpida.

En diálogo con El Diario, el secretario general del sindicato -recientemente conformado- advirtió que los despidos son “un mensaje para sembrar el miedo y desmembrar la organización de los trabajadores”. Juan José Iraola es integrante de la Comisión Directiva (integra la Ccomisión Revisora de Cuentas) y Javier Iraola es afiliado al mismo gremio. En octubre habían sido despedidos otros 3 afiliados del sindicato.

Pero, además de la inquietud que genera la decisión empresarial, los gremialistas están preocupados por la inseguridad que se genera en el frigorífico, ya que el sector de la caldera requiere de una alta capacitación y en la actualidad los encargados de suplantar a los Iraola no tienen el perfeccionamiento necesario. Por eso hicieron advertencias, mediante nota, tanto a la Aseguradora de Riesgos de Trabajo como a la Dirección de Relaciones Laborales y al Ministerio de Trabajo.

“El sector trabaja bajo presión, y con gas; eso puede volar en cualquier momento”, advirtieron. “Es importantísima esa prevención”, añadieron.

Carnes Pampeanas tiene en la actualidad entre 300 y 350 operarios. “Ahora se dice que a los afiliados al gremio nuevo los van a echar”, contaron Iraola y Báez a El Diario. E insistieron en que hay “amenazas y aprietes”, con la supuesta intención de abortar el crecimiento del gremio, porque “no les dejamos pasar una”.

El sindicato tiene 8 meses de funcionamiento, con inscripción gremial otorgada por el Ministerio de Trabajo. “Este hecho tiene un mensaje intimidatorio”, informó el sindicato a las autoridades mediante una nota formal.

El despido de los Iraola se produjo luego de que durante un mes -“de lunes a lunes”, precisaron los gremialistas- hicieran horas extras todos los días. Trabajaban 12 horas diarias porque un tercer empleado del sector sufrió un accidente y no podía desempeñarse. Mientras tanto, los Iraola capacitaban a una tercera persona. Después de 30 días en esas condiciones, los empleados fueron a plantear que habían decidido no hacer más horas extras. La respuesta fue el despido.

Juan José Iraola, además, tiene un legajo “impecable” (8 años y medio de antigüedad). “Es una persecución gremial, quieren destrozar el sindicato”, denunció Báez. “Es irreal y ficticio que nos negamos a colaborar. ¿Cómo nos vamos a negar a colaborar si hicimos horas extras un mes entero? Nuestra idea fue ayudar, pero tampoco se puede trabajar 12 horas por día tanto tiempo”, dijo Iraola.

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