Revelan que el país vivió la temporada invernal más floja de la década

El temor al contagio de la Gripe A y la crisis económica golpearon muy fuerte a los principales centros turísticos argentinos.
El impacto fue tal que estas vacaciones de invierno se consagraron como la peor de la última década. Estimaciones oficiales y del sector privado indican que viajó un 30% menos de turistas que el año pasado: son 3.300.000 personas menos.

En 2008, por el país se movilizaron 11 millones de personas, según datos de la Secretaría de Turismo de la Nación. Hace un mes, la recomendación sanitaria de quedarse en casa y evitar las aglomeraciones, multiplicó las cancelaciones de las reservas. Es que cuando la pandemia y la psicosis avanzaron en el país, la mitad de quienes tenían planeado irse de vacaciones de invierno decidió no viajar, según una reciente encuesta online de la consultora Neder.

El 32% de los encuestados afirmó que suspendió el viaje, mientras que otro 32% lo postergó. "La respuesta de los viajeros no fue única -señala el vocero de Turismo de la Nación, Randolfo Segura-. Hubo quienes suspendieron y reprogramaron sus viajes pero también los que viajaron sin reserva, una de las principales características de esta temporada". Así, el complicado receso invernal dejó un listado de "perdedores" y también de "ganadores".

Entre los primeros se destaca Bariloche -sobre todo por la suspensión de los viajes de egresados que movilizan a 100.000 chicos por año- donde los niveles de ocupación apenas rozaron el 40%; Villa La Angostura, con un porcentaje similar de ocupación; la Península Valdés y Puerto Madryn que, en plena temporada de avistaje de ballenas, tuvo una ocupación del 40% cuando esperaban un 90%; y Mar del Plata, donde apenas se ocupó el 30% de las plazas. Aquí también pesó el cierre del Casino durante unos días y un fuerte temporal que terminó por alejar más a los turistas.

De acuerdo con un balance inicial de organismos provinciales y municipales de turismo, hubo destinos que en las últimas semanas se beneficiaron con el arribo espontáneo de gente que optó por lugares con mayor acceso al aire libre. Sitios como Cataratas, Salta o Tandil, soportaron menos pérdidas de las que habían calculado y llegaron a tener una ocupación de hasta el 70%.

En julio, 85.000 personas pasaron por las Cataratas, apenas un 18% menos que en 2008. La gente que llegó a la provincia lo hizo más en autos particulares que en micros y aviones como en otras temporadas. "Estuvieron conservadores con los gastos: la facturación fue un 20% menos" admitió Alcides Capra, de la empresa concesionaria de los servicios del Parque Nacional Iguazú.

En Mendoza, Malargüe (la ciudad más cercana a Las Leñas) fue una excepción en la provincia. "A pesar de las recomendaciones de no viajar, los hoteles están ocupados en un 75%", afirmó la directora de Turismo, Fabiana González. El turismo de estancias también ganó adeptos. Si bien no hay mediciones precisas, en Turismo bonaerense destacaron su elección en zonas de ríos y lagunas como Chascomús o San Pedro. "Y también el sur provincial, como en Sierra de la Ventana, donde la caída de nieve atrajo turistas", señaló el secretario Ignacio Crotto.

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