Revelan que la ordenanza es “a medida” de las “whiskerías”.

Hipocresía: formalmente, las normativas hablan de la existencia de “alternadoras”. Los funcionarios policiales y judiciales siempre parecen dispuestos a creer la historia oficial según la cual las víctimas de las redes de explotación sexual, ejercer la prostitución por “propia voluntad”. La ordenanza municipal del ’94 tiene aspectos sugestivos.
La ordenanza municipal que regula el funcionamiento de los locales nocturnos -entre ellos las llamadas “whiskerías” que funcionan como prostíbulos- fue confeccionada “a medida” de los involucrados en el negocio de la prostitución, según reveló ayer la responsable del Area de la Mujer de la comuna, Mónica Molina.

La funcionaria planteó durante una entrevista en el programa radial “Plan B” (FM Sonar 91.3) que esa normativa tiene aspectos sugestivos, que parecen ideados para solucionar los problemas de quienes tras la fachada de un local nocturno con “alternadoras” en realidad ofrecen servicios sexuales, en ocasiones tomando como víctimas a jóvenes esclavas.

La presidenta del bloque de concejales del Frente Pampeano (FrePam), Cristina Requejo, confirmó que desde el sector que ella comanda se está analizando seriamente la posibilidad de propiciar modificaciones concretas. Y aseveró que la intención, si es que no se puede impedir un negocio mafioso de este tipo, será al menos “dificultarlo lo más posible”.

Esa realidad de Santa Rosa, la presencia de esa explotación y de redes dedicadas a la trata de personas quedó en evidencia durante la semana pasada, cuando un operativo de la Policía Federal Argentina -a raíz de una investigación iniciada en Formosa- detectó la presencia de integrantes de un grupo dedicado a ese negocio, que fueron detenidos y serán indagados en la provincia norteña.

Molina le dijo ayer a “Plan B” que la ordenanza fue sancionada en el año ’94, por lo que no puede interpretarse que las estipulaciones sugestivas “a pedido” de las whiskerías sean el producto de una época en que la problemática de la prostitución no existía o no era tomada en cuenta.

Entre otras cosas, señaló que la ordenanza prevé la construcción de instalaciones para albergar personas, con el argumento de que allí descansarían presuntos “serenos”. También refirió a que hay “discriminación” o hipocresía, porque para extender las libretas sanitarias a las “alternadoras” les hacen revisaciones íntimas, como admitiendo que ejercen la prostitución, cuando en realidad legalmente sólo se prevé que hagan el trabajo de coperas o camareras en los locales que ahora están bajo la lupa.

La funcionaria cuestionó la visión del tema que rige entre algunas autoridades policiales y judiciales, aunque admitió que un esclarecimiento sobre la problemática debe luchar no sólo contra esos sectores sino en general contra pautas culturales arraigadas.

Finalmente, Molina se refirió a las libretas sanitarias que se encontraron en el allanamiento al cabaré Privado VIP. La única información con la que cuenta el municipio es que detectaron habilitaciones con fechas “a futuro”. Hay 3 posibilidades: 1) que esas fechas “a futuro” en realidad hagan referencia a un lapso lógico, hasta donde tienen vigencia los certificados; 2) que los integrantes de la red se hayan tomado el trabajo de falsificar la documentación; 3) que haya algún tipo de connivencia o complicidad de ciertos controladores con los responsables de los locales investigados.

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