Revelan un "caso Fritzl" en Turín

La policía puso fin a un incesto de 25 años
ROMA.- Una horrenda historia de incesto, abuso y violencia sexual de un padre sobre su hija por un período de 25 años -que a todo el mundo le recordó la que ocurrió en Austria con el "monstruo de Amstetten", Joseph Fritzl-, sacudió ayer a Italia.

El caso tuvo lugar en el seno de una familia numerosa -10 hijos- que vivía en Turín, donde un padre violó y esclavizó durante 25 años a su hija Laura, y que, además, le pasó "el ejemplo" de este comportamiento monstruoso a su primogénito, Giovanni, que a su vez cometió los mismos abusos tanto con su hermana como con sus cuatro hijas.

Laura, de 34 años, y sus sobrinas de 6,8,12 y 20 años, se encuentran ahora en un centro de rehabilitación, donde un equipo de psicoterapeutas intenta ayudarlas.

La historia, mantenida bajo un silencio cómplice en la familia en cuestión, salió a la luz gracias a interceptaciones telefónicas realizadas por la policía, que tras descubrir el atroz incesto familiar dejó en la cárcel al padre, de 63 años y oriundo de Foggia, al sur de Italia, y a su hijo Giovanni, de 40, ambos vendederos ambulantes.

El horror comenzó a develarse en octubre pasado, cuando Laura, acompañada por los padres, fue a la policía para denunciar a su hermano por violación. Sin embargo, la policía descubrió que en verdad la mujer tenía desde hacía años -25- una relación incestuosa con su padre. Una relación tan enfermiza que el padre casi mantenía en esclavitud a la mujer, que no podía salir sin estar en su compañía, no tenía vida social ni amigos, cursó sólo primaria y que vivía en una habitación sin luz eléctrica.

Laura intentó escapar de su padre en dos oportunidades. La primera vez fue en 1994.

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